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¿Qué hora marca tu Reloj Emocional?
Un minutero del Peligro a la Oportunidad.

“Pitágoras, cuando era preguntado sobre que era el tiempo,
respondía que era el alma de este mundo.”
-Plutarco (46-120)

 

Nunca creí en las casualidades. Mucho menos, cada vez que compruebo que todo en la vida tiene un propósito.

  • Propósito que aun sin conocer define nuestro “aquí y ahora”.
  • Propósito que conoceremos a su debido tiempo, ni un día antes ni un día después.

Por eso no creo fue casual que me llamase la atención tantos post en Facebook que hablan del tiempo, un tiempo que responde a nuestro “Reloj emocional”; un reloj que definitivamente no se ajusta a ninguna hora oficial.

Los griegos, conocedores del tema, usaban dos palabras para definir al tiempo:

Kronos (en griego antiguo k????? krónos ), es el concepto que frecuentemente utilizamos, refiere a lo secuencial y cronológico Su naturaleza es cuantitativa. Por eso podemos contarlo, calendarizarlo y hablar de él el minutos, segundos, años, lustros. En la mitología griega era un Dios por excelencia.

Kairos (en griego antiguo  ?a???? kairós ), es conocido comúnmente como el tiempo de las vivencias. Representa un lapso indeterminado en que algo importante sucede. Su naturaleza es cualitativa En la mitología, como Dios era desconocido y  en la teología cristiana, toma un valor trascendente, pues  se lo asocia con el “tiempo de Dios” Su significado literal es «momento adecuado u oportuno».

¿Qué hora marca tu reloj emocional?
es la pregunta clave para analizar la relación con un tiempo
que muchas veces no podemos manejar.

 

En el principio de los tiempos, su definición.

“¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo se.
Pero si tuviese que explicárselo a alguien no sabría como hacerlo.”
-San Agustín (354-430)

Aunque la Real Academia española te ofrece 17 acepciones de la palabra tiempo y las leas con total detenimiento; poco te ayudarán a dimensionar la importancia y el valor del tiempo.

1.  m. Duración de las cosas sujetas a mudanza.
2.  m. Magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos,
estableciendo un pasado, un presente y un futuro. Su unidad en el Sistema
Internacional es el segundo.
3.  m. Parte de esta secuencia.
4.
 m. Época durante la cual vive alguien o sucede algo.  En tiempo de Trajano.  
En tiempo del descubrimiento de América.
5.  m.  estación  ( ?  del año).
6.  m.  edad  ( ?   tiempo  vivido).
7.
 m.  edad  ( ?  de una cosa).
8.  m. Oportunidad, ocasión o coyuntura de hacer algo.  A su tiempo. Ahora no es tiempo.
9.
 m. Lugar, proporción o espacio libre de otros negocios.  No tengo tiempo.
10.  m. Largo espacio de tiempo.
Tiempo ha que no nos vemos.

11.  m. Cada uno de los actos sucesivos en que se divide la ejecución de algo;
como ciertos ejercicios militares, las composiciones musicales, etc.
12.
 m. Estado atmosférico.  Hace buen tiempo.
13.  m.  Esgr.  Golpe que a pie firme ejecuta el tirador para llegar a tocar al adversario.
14.
 m.  Gram.  Cada una de las divisiones de la conjugación correspondientes
al instante o al período en que se ejecuta o sucede lo significado por el verbo.
15.
 m.  Mar.  Tempestad duradera en el mar.  Correr un tiempo. Aguantar un tiempo.
16.  m.  Mec.  Fase de un motor de explosión o combustión interna.
17.  m.  Mús.  Cada una de las partes de igual duración en que se divide el compás.

En principio debemos considerarlo un recurso.
* Un recurso
especial por cierto; en tanto a diferencia del resto; este no puede comprarse ni venderse, pedirse o prestarse, mendigarse o robarse, almacenarse o ahorrarse, fabricarse, multiplicarse o modificarse.

Estamos condenados a usarlo, imposible “no usarlo”
con nuestro acuerdo o no, se consumirá.

* Un recurso que tiene valor desde tres perspectivas:

•  Económico.

Tanto las personas como organizaciones manejan sus finanzas a través de tiempo: tiempo de reflexionar, tiempo de organizar, tiempo de ejecutar, tiempo de evaluar, tiempo de comunicar, etc....
Ese tiempo, que surge del tiempo empleado que puede fácilmente traducirse en dinero invertido, ganado o perdido.
Todos habremos escuchado la famosa frase “tiempo es dinero”; por lo tanto tiempo mal usado equivale a dinero mal gastado.

•  Racional.

La racionalidad es la capacidad que permite pensar, evaluar, entender y actuar de acuerdo a ciertos principios, para satisfacer algún objetivo o finalidad.
Utilizar racionalmente un recurso – en especial cuando es escaso y limitado como el tiempo - nos permite el control y la gestión del mismo.

Tiene como objetivo aprovecharlo de manera eficiente garantizado su calidad y evitando su desperdicio.

•  Psicológico (Siendo este el llamado tiempo de las vivencias)

También lo llamamos el tiempo se vivencia pues se corresponde con el Kairos: lo experimentamos y/o sentimos de distinta manera, a veces como más lento y a veces más veloz.
Si redujésemos el concepto del tiempo al krónos , no dudaríamos en responder que un minuto dura sesenta segundos. Sin embargo cuando, nos conectamos con la vivencia del tiempo, ese mismo minuto puede dura horas o evadirse en menos de un segundo:

•  Cuando nos encontramos en una situación placentera o muy querida y agradable, las horas se nos transforman en minutos y muchas veces al final de la situación nos sorprendemos del paso rápido del tiempo,

•  Por el contrario el tiempo se nos hace más lento a medida que sube el nivel de conciencia y/o cuando vivenciamos una situación dolorosa o molesta. Ante cualquier dolor corporal continuo los segundos se nos hacen interminables y también cuando estamos esperando algo o a alguien con un grado alto de expectativa, el tiempo pareciera no transcurrir.

 

La aguja emocional.

“Cinco minutos bastan para soñar toda una vida,
así de relativo es el tiempo.”

-Mario Benedetti (1920-2009)

Al referenciar al tiempo de las vivencias, nos referimos a una experiencia concreta: un suceso o hecho que vivimos y que contribuye a configurar la personalidad.

Por eso para avanzar te propongo una experiencia:

Te compartiré cuatro textos de Julio Cortázar que forman parte de un libro  de 1962 maravilloso: Historia de Cronopios y Famas.
No trates de entenderlos, juzgarlos o explicarlos. Simplemente leelos y conéctate con lo que sentís al hacerlo (tristeza, bronca, alegría, desazón, sorpresa, miedo, asco, vergüenza, fastidio, etc.)

  1 - Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj  

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con ancora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te ataras a la muñeca y pasearas contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de tí mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de a atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tu eres el regalado, a tí te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

2 - I nstrucciones para darle cuerda a un reloj

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan. ¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

3 - La tristeza de un Cronopio

A la salida del Luna Park un cronopio advierte que su reloj atrasa, que su reloj atrasa, que su reloj. Tristeza del cronopio frente a una multitud de famas que remonta Corrientes a las once y veinte y él, objeto verde y húmedo, marcha a las once y cuarto. Meditación del cronopio: "Es tarde, pero menos tarde para mi que para los famas, para los famas es cinco minutos más tarde, llegarán a sus casas más tarde, se acostarán más tarde. Yo tengo un reloj con menos vida, con menos casa y menos acostarme, yo soy un cronopio desdichado y húmedo". Mientras toma café en el Richmond de Florida, moja el cronopio una tostada con sus lágrimas naturales.

4 – Relojes

Un fama tenía un reloj de pared y todas las semanas le daba cuerda CON GRAN CUIDADO. Pasó un cronopio y al verlo se echó a reír,  fue a su casa e inventó el reloj-alcachofa o alcaucil, que de una y  otra manera puede y debe decirse.
El reloj alcaucil de este cronopio es un alcaucil de la gran especie, sujeto por el tallo a un agujero de la pared. Las  innumerables hojas del alcaucil marcan la hora presente y además todas las horas, de modo que el cronopio no hace más que sacarle una hoja y  ya sabe la hora. Como las va sacando de izquierda a derecha, siempre  da la hora justa, y cada día el cronopio empieza a sacar una nueva  vuelta de hojas. Al llegar al corazón el tiempo no puede ya medirse, y en la infinita rosa violeta del centro el cronopio encuentra un gran  contento, entonces se la come con vinagre y sal, y pone otro reloj en  el agujero.

•  Elegí sólo uno de ellos considerando la emoción que el despertó en vos. (Recordá que no se trata de justificar esta elección).

•  Conectate con la emoción que te produjo el texto elegido. Desde esa emoción imaginá observá el siguiente gráfico y respondete. ¿qué hora marca tu reloj emocional?

Espero coincidas conmigo, que en los cuatro textos es imposible  racionalizar algo respecto al tiempo; a lo sumo podríamos plantear si nos gustan o no. Todo otro comentario, a no ser que queramos hacer un análisis literario que no es este el caso; sólo va a fundamentarse en la sensación que nos provocó.

Aquí no hay fórmulas posibles, lo que a alguien enoja puede entristecer
o serle placenteroa otros. Es más, en diferentes circunstancias de vida,
la misma situación puede provocarnos cosas diferentes.

Lo mismo pasa con la vivencia emocional del tiempo, siempre incomoda conectarlos con este aspecto. A diferencia de la dimensión psicológica donde si les propongo ideas para pensar, acá no lo menos importante es la idea, la clave es registrar las sensaciones. Y me animaría a decir que cuando dejamos a un lado el plano de las ideas y nos metemos con las sensaciones las cosas se nos complican siempre.

“Habitar lo inómodo” es la gran oportunidad que nos ofrece el tiempo;
para fortalecer vivencias positivas o aceptar vivencias negativas.

Vale contarles que la idea de “habitar una emoción” me la compartió una psiquiatra amiga con el siguiente comentario:

“Es imposible evitar una emoción, no hay mecanismo de defensa que lo logre. Quizá podremos negar o distorsionar la idea que la acompaña, pero jamás la sensación que nos provoca.
Por eso, debemos habitarlas; conectarnos primero con la sensación que ella nos ofrece, describirla en su más puro estado y hacer a un lado cualquier idea que pretenda explicarla".

Cuando observemos si nos sentimos alegres, tristes, angustiados, sorprendidos, enojados, asqueados, atemorizados, decepcionados, esperanzados - o todo ello junto- y superemos la incomodidad de permanecer es ese estado; conectémosnos con la idea que ha superado la contaminación de la emocionalidad.

En ese sentido, si lograron leer los cuatro textos y no pensaron que eran un absurdo, una ridiculez, una idea disparatada esta propuesta; me animaría a decirles que están más preparado para habitar su reloj emocional y capitalizar los conceptos que siguen.

Si les interesa el tema, les recomiendo un libro de Ramón Bayés, un especialista en el campo de la Psicología de la Salud, llamado “El Reloj Emocional”1.

En su obra, el tiempo emocional se analiza desde cuatro perspectivas a partir de paradigma del deportista como profesional necesitado del autocontrol para el dominio de los tiempos. Para que puedan aprovechar más esto les voy a  adaptar estos conceptos en  un ejemplo del mundo laboral:

•  La elasticidad del tiempo subjetivo en función de los dos parámetros que le dan sentido: la espera (largo) y la realización (corto)-

Un directivo de la organización nos de urgencia a una reunión que durará una hora y la tendremos dentro de una hora en su oficina y no sabemos el motivo de esa reunión, si la tendremos a solas o habrá otras personas, si nuestro jefe sabe de esta reunión, si alguna otra persona fue convocada de esta misma forma alguna vez…. En síntesis, no sabemos nada. ¿Alguien cree que durará lo mismo la hora de espera a la hora de la reunión?

•  La impaciencia guiada por la codicia, devastadora de todo futuro económico/ecológico.

Si en esa reunión el directivo no dice que muy pronto van a ascendernos a un puesto increíble que ni siquiera nos hubiésemos imaginado alguna vez en llegar, pero que no puede decirme la fecha ahora y que sólo me pide que yo siga en mi trabajo como hasta ahora-
Conocí muy bien está situación y tratándose de buena gente puedo afirmarles que la mayoría de las personas en esa espera ansiosa empiezan a fallar en su tarea actual, a tener conflictos con su entorno porque no pueden conectarse con el tiempo presente al punto de que bajan su rendimiento y el del sector,

•  La asociación temporal entre los estímulos físicos recordados y los hechos dramáticos, placenteros o traumáticos, que se acompañaron de ellos.

Estamos en la hora espera del punto 1, En ese momento va a ser clave los recuerdos de situaciones similares que hayamos vivido. Imaginemos que hayamos trabajado antes en una empresa donde cuando se citaba alguien de ese modo era para despedirlo. Es imposible que no hagamos una asociación inmediata a esto. Tener en cuenta la asociación a vivencias placenteras o displacenteras, aunque no se esto en forma conciente, es un hecho y en ese sentido, lo que más puede ayudarnos conociendo esto es a buscar esas asociaciones en forma conciente para neutralizar la emocionalidad pasada. Si sé que mis recuerdos de reuniones de este tipo fueron negativas, eso me permitirá saber que ya tengo un condicionamiento negativo para piense en ese momento

•  Una parte práctica muy clara y sintética sobre la gestión personal del tiempo: técnicas de autodominio y control de las emociones.

Si yo ya conozco los condicionamientos si van a resultar técnicas para el autodominio en ese tipo de situaciones. Y en este caso vale contarles que no hay recetas: hay quienes lo trabajan desde la respiración, la meditación , otros que se buscan una actividad que los distraiga en otra cosa por ejemplo hacer un crucigrama, alguien puede necesitar poner el cuerpo en movimiento, o escuchar una música determinada , etc. Si yo me animo a habitar mis emociones y las conozco va a ser muy fácil encontrar aquello que sólo a mí me permite manejar mis emociones.

 

Cambiando una Vivencia negativa del tiempo

  Lo que ningún reloj puede resolver,
nuestra emocionalidad positiva puede promover

 

¿Recuerdas este reloj?

En los casos en que nuestras agujas estén de lado del peligro; vale que hagamos un listado de las cosas que nos preocupan, sabiendo que a la hora de preocuparnos debemos considerar dos puntos claves:


 

•  Una encuesta de las más populares cuando se habla del tiempo que dedicamos a nuestras preocupaciones:

•  40% nunca suceden.
•  30% ya pasaron.
•  12% son imaginarias.
•  10% son tan insignificantes que no nos podrían dañar.
•  8% son reales, pero de ellas:
  ----4% no las podemos resolver.
•  ----4% las podemos resolver.

•  Una de mis frases favoritas dice que cuando cambiamos el modo de mirar las cosas, las cosas que miramos cambian.
Por lo tanto, si queremos promover una visión positiva del tiempo no olvidemos trabajar cuatro puntos claves, que desarrollé en textos anteriores:

  •  Autoconocimiento. (Nuca olviden que es crucial fortalecer nuestra autoestima 2, integrando especialmente aquellos aspectos negativos de nuestra personalidad.3
•  Sincerar "los posibles" 4 y aceptar la frustración.5
•  Revisar nuestros prejuicios sobre el miedo; nunca despreciemos aquello que el miedo quiere enseñarnos.6
•  Conocer las Creencias y los Modelos Mentales limitantes. (Este es el punto clave y como de emocionalidad se trata, vale recomendarte no te fíes de tus sentidos.7
•  Consutryendo nuevas creencias (Un camino de la creencia a la creación).8

 

Y finalmente, es tiempo de saber qué hora marca tu reloj emocional; conscientes de que la respuesta será intrascendente:
lo importante fue haberte animado a conocer tu reloj emocional
y “habitar” la incomodidad que ese tiempo propuso.
En ese sentido, si lo lograste, te diste una oportunidad.

Nunca tengo claro cómo y cuándo llega la oportunidad.
Desde mi experiencia, pocas veces apareció al buscarla;
por la general me la tope de frente, sin ningún aviso que venía por mí.
Es mentira que la oportunidad llega sólo una vez.  
Ni tampoco, como el cartero sólo llama dos veces.
Por suerte, llegará todas las veces que sepamos reconocerla
y estemos preparados para hacer de ella una realidad.

Fabiana Andrea Mendez

 

 

 

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Dos propuestas temáticas diferentes, con identidad propia,
que debes al menos darme la oprtunidad de concoer.


* - Perdidos en Encontradores
Yo no busco, encuentro.
¿Y vos?

 

 

Fuentes de Información


 
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