Yo no puedo soñar ¿Y usted?
La verdadera tragedia de los ni-ni

"Si lo puedes soñar, lo puedes lograr."
Walt Disney

Hace ya bastante tiempo, he escuchado comentarios alarmistas sobre
un nuevo fenómeno social llamado la llamada generación “ni-ni”,
y que se caracteriza por jóvenes de 18 a 29 años (hay quienes lo prolongan hasta los 34 años)
que ni estudian, ni trabajan, ni buscan empleo.
Inmediatamente me interesó conocer más de este fenómeno, en especial por dos cosas:

* Por un lado porque no puede reducirse a las consecuencias naturales de la crisis del empleo o del sistema educativo, pero tampoco podría pensarse desconociendo esto.

*  Por otro, porque contrariamente a lo que se suele pensar, esta inactividad les produce un sentimiento de angustia profundo. Incluso, varios psicólogos afirman que, últimamente, las consultas de los jóvenes
se deben a casos de angustia difusa, al vacío que les produce convivir con una constante sensación de frustración y a la falta de un proyecto que los motive.

Tomando esto en cuenta, comencé a leer a aquellos autores que ampliaban estos “ni”
y nos hablaban de
jóvenes que ni proyectan, ni creen, ni sueñan.

Y cuanto más leía, y más jóvenes identificaba como “ni-ni”, más me convencía que me encontraba
frente a algo mucho más complejo que lo que parecía a simple vista.

Fue entonces cuando en España, quienes trabajarton el tema, se negaron a pensar este fenómeno
como algo propio de las generaciones más jóvenes, descontextualizado de una sociedad
que ha precarizado tanto la educación como el empleo:

* Un estudio realizado por la Secretaría de Juventud de Comisiones Obreras de Aragón,
en base a la Encuesta de Población Activa (EPA), mostró que el número de jóvenes que ni estudian ni trabajan ni buscan empleo, apenas ha variado en los últimos cinco años y es estadísticamente irrelevante.
Además, el porcentaje de ‘ni-ni' , es superior en la franja de edad de 40 a 54 años
que entre las personas de 16 a 29 años.

Recién entonces me sentí más cómoda al pensar el tema.
No era justo poner las tintas sobre los más jóvenes, invisibilizando que muchos adultos,
incluso con un empleo o estudiando; no proyectaban, ni creían, ni soñaban.
Pareciera que ya son varias las generaciones, que definitivamente no pueden soñar…
Pero me pregunto y les pregunto ¿Sabrán cómo hacerlo?

En lo personal, apuesto a que aprenderán.
Por suerte, puede aprenderse o reaprenderse "la posibilidad de soñar"
un paso imprescindible, para transformar la realidad.

¿Qué se dice sobre
la generación ni-ni?

El término lo acuñaron los sociólogos españoles para denominar a los jóvenes que ni trabajaban ni estudiaban, impulsados por la apatía. Según los describen, lo clave es que tampoco o hacen nada por revertir su situación.

Son chicos tan preparados como desesperanzados y vulnerables
frente al futuro, y representan un nuevo modelo de comportamiento que consiste en el rechazo simultáneo al estudio y al trabajo,
impulsado por la apatía y la desesperanza.

"Este grupo responde al descontento de los jóvenes de ver que no logran trabajos que se ajusten a sus esfuerzos. Muchos están sobrecalificados y se sienten vulnerados en sus derechos. Se preguntan: ‘Para qué seguir estudiando si el mercado no va a valorar el sacrificio y recibiré bajos salarios'. Pero esta situación es posible porque ellos tienen la manutención y un techo asegurados, cosa que no ocurre en estratos bajos ni marginados", comenta Juan Eduardo Faúndez, sociólogo y director del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV).

Las cifras señalan que la población juvenil (entre 16 y 29 años) es alta en casi todas las regiones del mundo. Afecta a Centroamérica (21%), Europa Central y Oriental (34%) e incluso a las economías industrializadas (13%), como indica un informe sobre empleo juvenil 2006 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).


Más Educación y Mejor Trabajo:
Un camino en la Promoción de la Salud

"Ilusiones Rotas, Trabajos Precarizados", es la frase que mejo que escuché para describir la realidad de estos jóvenes, ubicándolos en un contexto social que pone en su acento en la educación:

La sociedades se han encargado de promover el discurso que
"a mayor educación mejores expectativas"
;
Sin embargo, a diario confirmamos que esto no fue cumplido
y algo peor aún, no se visualizan las condiciones para que ocurra.
De allí que muchos jóvenes tengan la certeza que
ni sus aspiraciones ni sus proyectos,
jamás van a realizarse.

La psicóloga e investigadora de Flacso Chile, Dina Krauskopf, explica que esta generación es la más deprimida de todos los jóvenes chilenos. "Es un grupo de alta vulnerabilidad. Casi un grupo en abandono, donde el presente es lo que no aparece como una oferta de futuro, como sí ocurre con los que estudian".
Según sus afirmaciones, las cuales comparto plenamente:

"Sólo cuando existe la posibilidad de imaginarse el mañana,
de proyectar, se puede organizar su hoy de otra manera.
Pero si ellos piensan el futuro como la prolongación de un presente desastroso, entonces intentan vivir el momento lo mejor que puedan. En ese intento, aparecen las drogas y el alcohol y la destrucción personal es una amenaza muy grande"


La falta de sueños,
una tragedia sin edad

Entender el fenómeno ni-ni, como algo que excede a los jóvenes, fue denunciado por la Secretaría de Juventud de Comisiones Obreras de Aragón. Un estudio realizado en base a la Encuesta de Población Activa (EPA), demostró que el porcentaje de personas que ni estudian ni trabajan, era superior en la franja de edad de 40 a 54 años que entre las personas de 16 a 29 años.

Ellos se rebelaron contra a etiquetar a la juventud con expresiones cargadas de desprecio como ‘generación ni-ni' , cuando los jóvenes no escapan a la realidad global de un trabajo precario e inestable. En ese sentido, afirman que "la juventud española está hoy mejor formada que nunca, y sin embargo tiene una tasa de desempleo del 30% (que asciende hasta el 58% entre los menores de 20 años), una tasa de temporalidad del 45% y unos salarios que, hasta los 20 años, no superan la mitad del sueldo medio en el país e impiden la emancipación".

A partir de este enfoque, que considero muy válido pues nos ayuda a entender cómo algo más que un fenómeno jovén, voy a centrarme en lo más profundo del concepto ni-ni: ni proyectan, ni creen, ni sueñan.

Más allá de la edad - y me animaría a decir de la condición de empleabilidad ya que he escrito sobre el despido interior - hay muchas personas que
no pueden soñar o no saben como hacerlo,
resignados a sobrevivir convencidos que
"no es es posible transformar su realidad."

Dime lo que crees y predeciré tu futuro,
es la frase que mejor describe a estas vidas.

Llegado a ese punto, la falta de esperanza, desencadena exactamente lo más temido: se trata de la llamada profecía auto-cumplida, donde el "no se puede" es el único protagonista:

Vivimos en una sociedad que lejos de motivarlos, los desilusiona;
y que luego les niega alternativas para superar ese desencanto.
Cómo asombrarnos entonces de una consecuencia obvia: "El extender sensación de desesperanza o impotencia en la búsqueda de empleo, hacia todos los desafíos que le plantea la vida"

A este punto, quiero transcribir un párrafo de un artículo titulado "La desesperanza, factor de vulnerabilidad ante el estrés" que muestra la peor cara de esta trampa mortal:

"En los últimos años, numerosas investigaciones han mostrado que la forma en que interpretamos los sucesos negativos influye en la aparición de problemas emocionales, tales como la ansiedad y la depresión. La desesperanza es un estilo atribucional que consiste en una tendencia a hacer inferencias negativas sobre las causas, consecuencias e implicaciones para la propia persona que tienen los sucesos vitales negativos. En este sentido, la desesperanza se ha considerado un importante factor de vulnerabilidad para cierto tipo de depresión y para el pensamiento de suicidio".

Y entonces... ¿Qué hacer
para aprender a Soñar?

Pensando en los tantos que conocí y conozco en esa situación, es válido comience planteando un pregunta que creo clave :
¿Se puede realmente aprender a soñar?
Definitivamente mi respuesta es si. SI, SE PUEDE.

Claro que, para aprender a soñar, quizá se necesite desaprender muchos pensamientos negativos, y posibilitar un reaprendizaje a partir de preguntas que cuestioneen nuestras creencias limitantes,
y permitan lo que me gusta llamar "el milagro del No se", la mejor posibilidad para cambiar lo que nos hace sufrir:

Paulo Freire, una autoridad en la visión transformadora de la educación en la construcción social nos decía: "Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho".

Basándome en esto, me atrevería a decir, que es necesario apropiarnos "del arte de preguntar" y de cuestionar nuestras creencias para desarrollar las llamadas competencias emocionales:
un concepto nuevo dentro del campo de la psicología
y más aún en la educación formal que resulta clave
a la hora de plantearnos el éxito personal y laboral.

Las Competencias Emocionales se entrenan a lo largo de toda la vida y podemos definirla como las habilidades que tiene una persona para potenciar su inteligencia emocional y aplicarla a la vida cotidiana.

El camino para un entrenamiento emocional
parte del
conocimiento de uno mismo,
sigue por el dominio personal,
luego fortalece el
conocimiento del otro,
para culminar en la
gestión de las relaciones.

Para ejemplificar este entrenamiento, vale analizar los puntos claves que toman en cuenta las empresas, cuando definen las "competencias emocionales" de un determinado perfil laboral:

¨ Capacidad de escuchar y de comunicarse verbalmente.
¨Adaptabilidad y capacidad de dar una respuesta creativa ante los contratiempos y los obstáculos.
¨ Capacidad de controlarse a sí mismo, confianza, motivación para trabajar en la consecución de determinados objetivos, sensación de querer abrir un camino y sentirse orgulloso de los logros conseguidos.
¨ Eficacia grupal e interpersonal, cooperación, capacidad de trabajar en equipo y habilidad para negociar las disputas.
¨ Eficacia dentro de la organización, predisposición a participar activamente y potencial de liderazgo.

Retomando la pregunta inicial, les aclaro que a tal punto creo que es posible entrenar a alguien en la psobilidad de soñar, que hace un tiempo escribí un texto sobre el camino que va desde la creencia a la creación, el cual terminaba de la siguiente manera:

"La posibilidad de Soñar", que combina el creer y el crear, es un Verdadero Milagro.

"Existen únicamente dos maneras
de vivir la vida.
Una es como si nada fuese milagro.
La otra, como si todo lo fuese"
Albert Einstein

Si te animas a soñar y elegís la segunda manera: aunque sientas miedo, te parezca ridículo, imposible, lejano, o no lo creas...

Permitite un "no sé".
Conectate con tus emociones...
Y protagonizarás tu nueva CREACION


Técnicas para la Resolución de Conflictos
Ciudad de Buenos Aires
4 Miércoles de 18.30 hs.
a 21 30 hs. en Eidec

Consultá por está Actividad y otros Talleres de Desarrollo Personal y Laboral

Informate



Autoestima y Creencias
On Line
Te proponemos
una Actividad para
Conocer tus Creencias
para Fortalecer tu
Autoestima


Consultá por está Actividad y otros Talleres de Desarrollo Personal
y Laboral

Informate

UNA APROXIMACIÓN A LOS “NI NI” chilenos

En 2007 INACAP y DataVoz realizaron un estudio sobre el mundo juvenil para conocer las necesidades educaciones de este segmento. Y relevaron lo siguiente:
• Los “ni-ni” se sienten menos seguros de poder lograr las metas que se han propuesto en la vida que los jóvenes chilenos que trabajan y estudian simultáneamente.
• Un alto porcentaje de los jóvenes que ni estudia ni trabaja asegura expresar y defender sus opiniones aunque nadie de su grupo de referencia las comparta.
• En general los “ni-ni” son menos tolerantes y tienen una menor aceptación frente a la diversidad que el resto del segmento juvenil.
• Los que no trabajan ni estudian tienen una menor claridad de lo que quieren en la vida que el promedio de los jóvenes chilenos. Sin embargo, los chicos que sólo trabajan son los que menos tienen claro su futuro.
• En el nivel de autoconfianza los “ni-ni” superan ampliamente al general de los jóvenes el 74% de los que no trabaja ni estudia dice que “confía mucho en símismo y poco en los demás”, frente al 66% del total de los jóvenes.
• “Estoy decepcionado del mundo adulto, ya que en general no actúa como piensa”. el 60% de los “ni-ni” respalda esta afirmación frente al 55% del total de los jóvenes. en todo caso, el 63% de los chicos que trabaja dice ser desconfiado en este aspecto.
• “Me cuesta tomar decisiones”: al 58%de los que no estudia ni trabaja le cuesta hacerlo frente al 49% del total del segmento juvenil.
• En cuanto a los sentimientos y actitudes frente a la vida, el 37% de los que no trabaja ni estudia ha experimentado la soledad. el promedio de los jóvenes que se han sentido solos es del 25%.
• Deprimidos. el 41% de los jóvenes que no trabaja ni estudia ha experimentado en forma notoria este sentimiento frente al 29% de los jóvenes.



"Aprendamos
a Aprender"

- Actividad on Line Gratuita-
Te proponemos de participar
de una Actividad Gratuita que incluye una devolución personalizada
**********************
Bienestar Emocional, Desarrollo del talento
y Recursos Creativos

y otros Talleres de
Desarrollo Personal

**********************

Oratoria, Resolución de Conflictos- Negociación e Inteligencia Emocional ; Comunicación Efectiva e Introducción al coaching
y otros Talleres de
Desarrollo Laboral
- Actividades On Line -
Informate

Fortalecer nuestras Competencias Emocionales nos ayudan a Cumplir Metas.

Richard Wiseman, un catedrático en Gran Bretaña, ha llevado a cabo un estudio con 5.000 personas para ver cuántas logran cumplir sus metas. ¡Sólo un 10% lo consigue!… y estás son sus características:
•  Divide tus metas en una serie de sub-metas claramente temporalizadas y especificadas
•  Cuenta tus planes a amigos, familiares y colegas: nos atenemos más a lo dicho en público.
•  Recuerda regularmente los beneficios que estas metas van a traer consigo.
•  Cada sub-meta alcanzada merece un premio, por modesto que éste sea
•  Plasma tus propuestas de forma concreta, en un diario, con dibujos o con gráficos.


    

La generación ni-ni, sin dudas, denuncia falencia en la educación emocional,
que creo es la que atraviesa la mayor crisis de la historia.
Leyla Ramírez, en un artículo titulado "Pateando Piedras" que escribió para el diario La Nación de Chile, en relación a la reforma educativa de ese país. Allí dijo:
- "Las brechas educativas también se miden en rabia, marginación y profundo pesimismo de los alumnos más pobres y en estrés y falta de motivación de sus profesores"-.

Hablar de los ni-ni - más allá de su edad o el contexto social en el que vivan- es hablar de abismales brechas educativas, que bien podrían superarse trabajando activamente en programas de fortalecimiento emocional, que posibiliten a todas las generaciones
revertir el presente y transformar el futuro.

Fabiana Andrea Mendez

Ingrese su email si desea recibir nuestros Newsletters: