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Hacer Lugar

Un desafío a la medida de los encontradores.

Yo no busco, encuentro
Pablo Picasso
Si bien hace bastante tiempo escribí un texto sobre la importancia del desaprendizaje 1 ,
al cual llamé "El Milagro del No se”;
recién en los últimos tiempos hubo dos situaciones personales,
a partir de las cuales realmente dimensioné su valor.
  Por un lado, un desencuentro con el arte.
El hecho de vivir por primera vez una experiencia
donde lo que se jugaba fue la superación de una dificultad histórica;
manifiesta en mi desafinación al cantar, encubriendo un origen mucho más profundo:
mi voz ocultó durante décadas dolores condenados a la obscuridad del silencio,
qué finalmente lograron ver la luz gracias al milagro de aprender.

   Por otro, un replanteo personal sobre la fe.
Mi creencia de que a la fe no se la busca, se la encuentra
cuando posibilitamos un cambio para que eso suceda.
Nunca creí en las
diez lecciones sencillas, tipo manual de autoayuda para fortalecerla;
menos ahora, que soy conciente del compromiso que ella requiere.
Siento necesario abonar previamente el terreno donde plantaremos su semilla
para posibilitar que a su preciso tiempo, de sus frutos.

Y analizando el tema, me encontré que sin buscarlo, hace más de diez años,
comencé importantes cambios en mi vida para que estos dos hechos hoy me sorprendan.
Por lo tanto, ya es tiempo y ocasión de conceptualizar el proceso de desaprendizaje
que prefiero llamar "hace lugar"; n camino a la medida de los encontradores.

Desaprendiendo una definición.

Si bien el diccionario suele ser un excelente punto de partida en mis textos, en este caso, nos proporciona un concepto erróneo del término.

•  Desprender
................Olvidar lo que se había aprendido.

El desaprendizaje no necesariamente desecha lo aprendido, sino que lo cuestiona, en un proceso donde el resultado no es importante; pues lo esencial es animarse a transitar la experiencia.

Y en honor a su concpeto, vamos en lugar de definirlo, a presentar algunas características:

•  Se trata de un modo creativo de aprender, en tanto implica des-desestructuración de saberes preliminares.

•  Requiere flexibilidad y apertura, pues propone revisar creencias, y prejuicios presentes e históricos que han fundamentado todo saber.

•  Es un camino complejo, inseguro pero maravilloso. Nos posibilitará siempre nuevos aprendizajes superadores de los actuales.

•  Nos incentiva a sospechar de lo obvio y lo obviado2, lo aparentemente lógico y razonable, lo esperado y esperable, lo verdadero y coherente.

•  No es para cobardes ni para lo negadores del miedo. Requiere del valor para hacerlo concientes de que conviviremos con miedo, pues nos obliga a abandonar la seguridad que el conocimiento nos ofrece, para cuestionarlo y ponerlo en duda.

El desaprendizaje puede asociarse al concepto de “deconstrucción” del filósofo francés Jacques Derrida, uno de los pensadores postmodernos que no suele generar término medio: se lo ama o se lo odia con igual intensidad.

La deconstrucción Derridiana introduce en un mundo de incertidumbres, en un lugar de preguntas donde las respuestas están en los espacios subterráneos, en lo cubierto, en lono formulado ni dicho. Para Derrida la deconstrucción permite penetrar en la diversidad de problemas, de realidades, generando conflictos y rompiendo verdades 3.

El desaprendizaje como proceso no tiene final y como forma no es lineal sino espiral. Es un ciclo estructurado en momentos que, una vez conocido, se va repitiendo de manera constante 1.

Para lograrlo, es necesario descubrir nuestros propios límites para así e interrogar también las fuerzas que lo determinan sea en nuestro modo de pensar, saber conocer y sentir.

Sera preciso animarnos y despojarnos de toda certeza no sólo frente a un tema específico; sino fundamentalmente sobre nosotros mismos, los otros y nuestra visión de mundo.

Nada de lo mencionado puede hacerse en piloto automático. La plena consciencia, el deseo y el compromiso personal son las llaves para promover esta experiencia.

 

El deseo de Hacer Lugar.

Anny Cordié - Neuropsiquiatra y psicoanalista francesa quien publicó, entre otros títulos, “Los retrasados no existen - Malestar en los docentes - La educación ante el psicoanálisis” - tiene una frase mágica para pensar en el hecho de “hacer lugar”.Ella dijo“...  nada ni nadie puede obligar a alguien a desear” Si consideramos que el punto de partida del psicoanálisis es que el humano no puede pensarse por fuera del lenguaje, es justamente en ese universo donde esta frase nos ofrece cinco conceptos claves para comprender nuestra dificultad natural a hacer lugar:

NADA: en tanto objetos
NADIE: en tanto los otros.
OBLIGACION: un deber a cumplir.
ALGUIEN: en tanto sujeto
DESEO: no la necesidad ni la demanda.

Cuando pensamos en hacer lugar, es necesario anular las preguntas básicas sobre el porqué, para qué, cuándo, dónde, cómo y quién, por quién y para quién.

Y es en ausencia de respuestas, donde se evidencia una falta,
donde sin consciente o inconscientemente hicimos lugar.

Si algo enfatizó el psicoanálisis, es justamente la idea de que todo deseo encubre una falta. Cuando existe una falta, no caben dudas que hay un lugar. El dese, en tanto falta, genera un lugar

Por esto, a partir de la relación deseo/falta vamos a analizar los conceptos claves en la frase de Anny Cordié.

Dado que son cinco, que mejor que apoyarme en el seminario V de Lacan, donde analiza la articulación entre necesidad, demanda y deseo:4

•  En un primer tiempo lógico la necesidad biológica está condicionada a un objeto que tiene carácter específico.
Es decir, la necesidad se satisface naturalmente a través de muchos distintos objetos específicos. El animal tiene hambre (necesidad) y la satisface a través de cualquier comida (objeto).

NADA: No hay necesidad básica que no presuponga la existencia de objetos para satisfacerla. La decisión de hacer lugar no va a asociada un objeto en particular al cual debemos procurarle espacio en nuestra vida.

•  En un segundo tiempo lógico, la demanda surge como desviación del registro de la necesidad.
La demanda no es demanda de un objeto, sino que busca una respuesta del Otro.
El lenguaje permite que la necesidad pueda ser nombrada de múltiples maneras, perdiendo su especificidad con respecto al objeto. 
La demanda se perdió en la palabra en el campo del Otro. El típico ejemplo de esto es un bebé llorando y una mamá que interpreta ese llanto como hambre, selo, dolor o un llamado de atención, siendo imposible descifrar cuál era realmente la demanda del bebé.

NADIE:No existe un otro que pueda darle sentido al sinsentido, a una ausencia pura que no puede ser nombrada, ofrendada sacrificada o elevada a la categoría de un trofeo a compartir.
Una respuesta de un otro, le daría su propio sentido al vacío, y qué más absurdo que apropiarse o reclamar a la nada misma.

c)  En un tercer tiempo lógico aparece el DESEO, en un más allá de la demanda.
La relación con el objeto vuelve a tomar un lugar relevante al igual que la necesidad, pero en caso del deseo si bien el objeto tiene carácter absoluto, no sirve para satisfacer el deseo sino para designarlo. El deseo por definición nunca puede ser satisfecho y lo importante en él es que nos convierte en sujetos deseantes.

ALGUIEN: Se trata del sujeto del deseo, el sujeto de la falta. No es un animal que tiene una necesidad a satisfacer ni un alienado en la demanda del otro.
Si bien ese otro juega un rol clave en su deseo
(pues el deseo no es intrapsíquico) no puede ofrecerse ni ofrecerle objetos; es imposible colmar la falta.

OBLIGACION: El deseo es rebelde por naturaleza. No reconoce mandato.
Por el contrario, el imperativo “tú debes desear”, es ridículo; somos sujetos deseantes. Cómo obligar entonces a alguien a hacer lo que ya hace, o mejor dicho lo que no puede dejar de hacer pues lo constituye..

Lo interesante, es que lejos de toda obligación, si es necesario hacerle un lugar al deseo de "hacer lugar", en tanto valoremos la posibilidad que la falta nos ofrece y no intentemos taparla a cualquier costo.

Hacer lugar es una decisión,
una apuesta a abrirnos a lo incierto.
No tiene mayor justificación que esa,
deseamos convivir con la falta.
No hay lógica, razón, metodología orden
o cordura que puedan ayudarnos.
Todo lo contrario, serán el mayor obstáculo
que debemos sortear para no taparla.

Hacer lugar es un llamado a la incertidumbre
a un incierto que incomoda.

Hacer lugar, es ni más ni menos
que aceptar la angustia.

Un modo común de negar la angustia, es llenarnos de objetos para tapar el vacío; siendo "el objeto droga en la adicción", el paradigma de una ocupación destructiva.

En un texto que escribí al respecto5 mencionaba que si logramos superar el instante de vernos cara a cara con la angustia - sin intentar racionalizarla, ningunearla o hacer de ella una nueva filosofía-; algo milagroso podría suceder.

Un milagro posible al aceptar lo obvio,
nuestra naturaleza humana, carente por definición.

Y entonces, cuando escuchemos la frase de Anny Cordié:
“...  nada ni nadie puede obligar a alguien a desear";
bien podríamos agregar
“... ni tampoco
nada ni nadie puede obligar
a alguien a hacer lugar"
.

 

Haciendo mi Lugar

Siempre que algo me sucede, tengo la sensación que en realidad hacía tiempo que estaba sucediendo.
Lo nuevo, resultó ser la toma de conciencia y la posibilidad de resignificar lo vivido a la luz de la realidad actual.

Por esto, cuando al inicio menciono los dos hechos nuevos en mi vida que me motivaron escribir este texto, reconozco una historia que los posibilitó.
De hecho, enfrento hoy un paso más en este camino del cual no logro dimensionar su origen ni su alcance, pues lo estoy transitando.
Lo que si puedo, es identificar algunos hitos claves en el mismo.

Uno de ellos, se relaciona con lo específico y diferencial de mi trabajo, al que asocié a la palabra encontradores.

La primera me apropié de ella, fue al crear mi web, inspirada en la famosa frase de Pablo Picasso,: -Yo no busco, encuentro.

Un punto de partida para diferenciar buscadores de encontradores.

Sin embargo, como no recordar hoy las charlas con un entrañable compañero de trabajo, a finales de la década del 90, donde muchas veces filosofábamos sobre una maravillosa frase que tantas les veces comparto.

John Lennon decía: - " La vida es aquello que te va sucediendo
mientras estás ocupado haciendo otros planes".-

Un buscador, buscando algo en particular, probablemente no ve las cosas que suceden a su alrededor y que encuentran los encontradores, pues en realidad ellos sólo salían a encontrar.

Cuantas veces tuve el convencimiento que "salimos a encontrar",
cuando no tenemos rumbo cierto,
ni tampoco un equipaje que nos condicione.

Por eso, cuando la salud me jugó una mala pasada sacándome cuatro meses de escena, tuve una sola certeza, y era que no contaba conmigo. De ahí en adelante, nada más absurdo que la idea de planes infalibles, objetivos asegurados, respuestas tranquilizadoras
o certezas incuestionables.
Sólo sabía que había un Dios, quien me permitió nacer de nuevo,
a cambio de elegir.

Entonces tomé el camino de los encontradores;
seguramente porque para mi ya no era una opción.

Y fue así como en el 2007 me encontré con la capacitación de adultos, en el 2008 con el concepto competencias laborales, en el 2009 con el diseño de proyecto de formación por competencias y con la necesidad de entrenar las llamadas competencias socio-emocionales y finalmente, en el 2010, encontré las neurociencias que le daban realmente sentido a este recorrido.

Por eso, para compartir mi propuesta de trabajo, cree la web de encontradores, escribiendo un texto donde relacionaba áreas cerebrales y aprendizaje.6

Allí evidencié como comúnmente, influidos por la educación formal, cuando nos referimos al aprendizaje, lo hacemos sólo pensando en entrenar las habilidades del cerebro izquierdo, predominantes en quienes llamo buscadores.

Los buscadores, siguen conceptos organizados, racionales y lógicos; son pragmáticos y tienen respuestas para aquellas preguntas indescifrables en la vida de los encontradores.

Ellos, por el contrario, aprenden desaprendiendo, como un modo posible de hacer lugar y abrirse a lo nuevo.

Y si bien las habilidades del cerebro izquierdo y el cerebro derecho, deben potenciarse por igual; aún hoy bajo el falso supuesto de la efectividad, hay quienes suponen que lo racional (CI) es más importante que lo emocional (CE).

A tal punto llegan, que pretenden hablarle a la emocionalidad o la espiritualidad con el lenguaje propio de la razón y la lógica. Vale decir que utilizan el mismo método de enseñanza para las habilidades de ambos hemisferios.

Les comparto una tabla, que complejiza las cosas, pues divide al cerebro en cuatro áreas considerando la izquierda y derecha por un lado; y por otro área basal o frontal del cerebro.

Localización Cerebral
Asociado a
Tipos de Jung
Estilos de Aprendizaje Knob
Frontal Izquierdo o Pensante Izquierdo
Lógica y Resultado
Pensamiento
Abstracto: conceptualización
Basal Izquierdo o Emotivo Izquierdo
Proceso y Rutina
Sensación
Reflexivo: Observación
Basal Derecho o Emotivo Derecho
Intuición y Empatía
Sentimiento
Concreto: Experiencia
Frontal Derecho o Pensante Derecho
Visión y Creatividad
Intuición
Activo: Experimentación

Antes de continuar y cómo se trata de un tema que he trabajado en profundidad, a quienes les interese ampliar conceptos; les sugiero tres textos básicos 6-7-8 que sintetizan mi trabajo.

 

La Competencias Emocionales son las habilidades que tiene una persona para potenciar su inteligencia emocional en su vida cotidiana:

•  Personales (conciencia de uno mismo, autogestión (control emocional y autorregulación y motivación).

•  Sociales (Empatía y Gestión de las Relaciones (habilidades sociales).

En mi caso, planteo su entrenamiento partiendo del conocimiento de uno mismo, pasando luego al dominio personal y al conocimiento de los otros, para finalmente trabajar en la gestión de las relaciones; siendo todo este proceso el que impacta en forma positiva o negativa en los demás, algo absolutamente necesarios para lograr lo que deseamos.

Y en ese sentido, fortalecer la autoestima 9 se nos muestra como el lugar obvio para comenzar.
Luego se elige cómo seguir.

Hay diversos modos, la mayoría válidos en tanto consideren que su logro será el resultado o la consecuencia de un proceso.
Como digo siempre no existe un manual con “diez lecciones para quererse más” y si existiese, no lo compren, sólo va a convencerlos de que no pueden lo que “si se puede” sino intentamos escaparnos del universo emocional.

Aunque más no sea promoviendo el autoconocimiento - en especial al cuestionar creencias limitantes 10 y al animarnos a reconocer nuestra la sombra11 o aquellos puntos obscuros que durante años nos quisimos ocultar- ; las emociones vividas "harán lugar"

Eso si, debemos considerar que es sumamente difícil la aventura de autoconocerse. Frustrante, es la palabra que se me ocurre para describirla.

Entonces, como por suerte desconfié de lo obvio12, decidí comenzar entrenando la tolerancia a la frustración.
Para y para mi sorpresa, encontré el valor que ella tiene, al punto que escribí un “Elogio de la Frustración13 conciente de que frustración y motivación son dos caras de la misma moneda.

Nada más importante que la motivación – un modo de nombrar al deseo en mi trabajo - para animarse a hacer lugar.

Luego, será pregunta, el juego, el arte, el deporte, las manualidades o la espiritualidad algunos caminos posibles para comprender su alcance...
Finalmente, más liviano, será tiempo de salir a encontrar.

La Taza Vacía

Según una vieja leyenda, un
famoso guerrero, va de visita
a la casa de un maestro Zen.

Al llegar se presenta a éste, contándole de todos los títulos
y aprendizajes que ha obtenido en años de sacrificados
y largos estudios.
Después de tan sesuda presentación, le explica que ha venido a verlo para que le
enseñe los secretos del conocimiento Zen.
Por toda respuesta el maestro
se limita a invitarlo a sentarse
y ofrecerle una taza de té.
Aparentemente distraído,
sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vierte té en la taza del guerrero, y continúa vertiendo té aún después de que la taza está llena.

Consternado, el guerrero le advierte al maestro que la taza
ya está llena, y que el té se escurre por la mesa.
El maestro le responde con tranquilidad "Exactamente señor. Usted ya viene con la
taza llena, ¿cómo podría
usted aprender algo?
Ante la expresión incrédula del guerrero el maestro enfatizó:
"A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada"

Cuento Popular
Mi agradecimiento a Moni, una gran amiga que hace poco días lo refirió y de alguna manera me incentivó a escribir este texto.


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El Adulto Libre:
el desaprendizaje

Lo que se trae a la consciencia puede curarse o desprogramarse.
Lo que se queda en el inconsciente nos ata sin remedio.
El inconsciente se forma con las capas de sedimento de las experiencias, los aprendizajes, las emociones y los recuerdos que van conformando los cimientos de la consciencia. Resulta más difícil librarse de estas capas del inconsciente que de las propias emociones conscientes que vivimos a diario, porque aquellas se han
acumulado a lo largo de mucho tiempo, tanto, que hemos olvidado su procedencia.
La emoción del momento puede reprimirse, pero el inconsciente sigue dictando de
forma silenciosa nuestro comportamiento, como una hoja de papel que ha sido
enrollado durante mucho tiempo: podemos mantenerla lisa con la palma de la mano,
pero en cuanto la soltamos se enrolla de nuevo.
Sócrates recomendaba a sus discípulos el trabajo de anamnesis, un diálogo consigo
mismo para recordar y acceder así a la verdad oculta tras el olvido. Siglos más tarde
el trabajo individual con la mente y con las emociones sigue siendo necesario para
llegar a la raíz de nuestras inclinaciones, analizarlas y empezar a deshacerlas. Es un
proceso lento, que exige dedicación, sobre todo en las fases iniciales cuando tenemos
que reconsiderar, poco a poco, cada creencia y prejuicio. Este proceso de limpieza es
parecido al que un buen jardinero lleva a cabo en el jardín: para que las flores
puedan embellecer, quitamos las malas hierbas y sembramos en primavera; en
invierno podamos los árboles y plantamos; en primavera segamos, en verano
regamos. Nuestras emociones y nuestra mente exigen un trabajo de mantenimiento:
recordar, desbrozar, descubrir, añadir, plantar y alimentar.
Este trabajo de mantenimiento nos llevará a descartar viejas creencias y actitudes,
a fortalecer otras y a descubrir nuevas formas de pensar y de sentir. Decía el escritor
Alvin Toffler: «... en el futuro, la definición del analfabetismo no será la incapacidad
de leer, sino la incapacidad de aprender, desaprender y volver a aprender».

Extracto textual -
"Brújula para Navegante Emocionales -
Cap. 9
Elsa Punset


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Una reflexión
maravillosa sobre la improtancia del
APRENDIZAJE

"Lo mejor cuando se está triste - contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar- es aprender. Puedes hacerte viejo y temblón, puedes pasarte toda la noche desvelado escuchando el desorden de tu cuerpo, puedes perder tu único amor, ver el mundo devastado por malvados lunáticos, o saber que tu honor está enfangado en las sentinas de las mentes ruines.
Solo hay una salida en
ese caso: APRENDER.

APRENDER por qué se mueve el mundo y qué lo mueve. Eso es lo único que el pensamiento no puede agotar ni enajenar, lo que nunca le torturará , lo que nunca temerá, lo que nunca le causará desconfianza, lo que ni en sueños podrá lamentar.
Eso es lo más conveniente
para ti: aprender.

Considera todas las cosas que puedes aprender: ciencia pura, la única pureza que existe. Puedes aprender astronomía en una vida, historia natural en tres, literatura en seis.

Y puedes luego, tras haber agotado un millón de vidas en la biología y en la medicina y la teosofía y la geografía y la historia y la economía, puedes, en fin, empezar a hacer una rueda de carreta con la madera adecuada, o pasar cincuenta años iniciando el aprendizaje de la técnica de derrotar en esgrima al adversario. Después puedes empezar de nuevo con las matemáticas, HASTA QUE LLEGUE EL DÍA, EL MOMENTO, EN QUE APRENDAS A ARAR.”

T. H. White - “The once and future king”

Terence Hanbury White
(1906 -1964). Escritor británico nacido en Bombay, India. "The Once and Future King", su obra cumbre, es conocida en español como "Camelot"



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y Laboral.

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Un aporte de Sócrates
a hacer lugar.

La mayéutica (del griego µa?e?t???, por analogía a Maya, una de las pléyades de la mitología griega) es una técnica que consiste en interrogar a una persona para hacer que llegue al conocimiento a través de sus propias conclusiones y no a través de un conocimiento aprendido y concepto pre conceptualizado*

La idea básica del método socrático de enseñanza consiste en que el maestro no inculca al alumno el conocimiento, pues rechaza que su mente sea un receptáculo o cajón vacío en el que se puedan
introducir las distintas verdades; para Sócrates, es el discípulo
quien extrae de sí mismo el conocimiento.
Este método es muy distinto al de los sofistas: los sofistas daban discursos y a partir de ellos esperaban que los discípulos aprendiesen.
Sócrates, mediante el diálogo
y un trato más individualizado
con el discípulo, le ayudaba a alcanzar por sí mismo el saber.

La palabra mayéutica designaba,
en origen, el arte de las
comadronas de dar a la luz
a las parturientas.
Las comadronas ayudan a dar a luz hijos que ellas no han engendrado, sino que se hallan en la matriz de otras mujeres.
De la misma forma, Sócrates, interrogando a sus interlocutores, “da a luz” ideas que, afirma, no proceden de él, sino que residían
en la mente de aquellos,
pese a que ellos mismos desconocen su existencia.
De aquí parte también el sentido
de su frase, grabada en el
frontón del templo de Delfos:
“ Conócete a ti mismo ”.

Hay que descender hasta nuestras interioridades más profundas
y extraer de ellas, mediante el diálogo con nuestro espíritu,
las verdades permanentes (**)

* Mayéutica - WikipediA

** La Mayéutica de Sócrates - Apuntes de Filosofía



Comencé este texto referenciando dos situaciones personales -una relacionada con la emocionalidad y otra con la espiritualidad- que me llevaron valorar la idea de "hacer lugar".

Hoy, luego de un recorrido encontrado,
mi trabajo refleja una apuesta a promover la madurez emocional de un modo
no convencional, a contramano de todo método de autoayuda.
Y si bien aún no tengo muy clara su relación con la espiritualidad;
puedo decirles que emociones infantiles difícilmente asuman el compromiso que implica la fe .

Ojalá algún día, pueda tener mayor claridad del camino para ayudar a la madurez espiritual; no desde lo intelectual, sino desde mi espiritualidad adulta.

De hecho, sin saberlo, tiempo atrás empecé a "hacer lugar" para promoverlo:
no creo casual que a mi esquema de entrenamiento emocional,
lo llamé "El camino del Yo Creo - Un camino de la creencia a la creación" .14
Un título que elegiría si un día pudiera escribir sobre el camino de la fe;
que por ahora intuyo, sigue un recorrido similar.

Fabiana Andrea Mendez

 

 

 

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Dos propuestas temáticas diferentes, con identidad propia,
que debes al menos darme la oprtunidad de concoer.


* - Perdidos en Encontradores
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Hacer Lugar
Un desafío a la medida de los encontradores.

Yo no busco, encuentro
Pablo Picasso
Si bien hace bastante tiempo escribí un texto sobre la importancia del desaprendizaje 1 ,
al cual llamé "El Milagro del No se”;
recién en los últimos tiempos hubo dos situaciones personales,
a partir de las cuales realmente dimensioné su valor.
  Por un lado, un desencuentro con el arte.
El hecho de vivir por primera vez una experiencia
donde lo que se jugaba fue la superación de una dificultad histórica;
manifiesta en mi desafinación al cantar, encubriendo un origen mucho más profundo:
mi voz ocultó durante décadas dolores condenados a la obscuridad del silencio,
qué finalmente lograron ver la luz gracias al milagro de aprender.

   Por otro, un replanteo personal sobre la fe.
Mi creencia de que a la fe no se la busca, se la encuentra
cuando posibilitamos un cambio para que eso suceda.
Nunca creí en las
diez lecciones sencillas, tipo manual de autoayuda para fortalecerla;
menos ahora, que soy conciente del compromiso que ella requiere.
Siento necesario abonar previamente el terreno donde plantaremos su semilla
para posibilitar que a su preciso tiempo, de sus frutos.

Y analizando el tema, me encontré que sin buscarlo, hace más de diez años,
comencé importantes cambios en mi vida para que estos dos hechos hoy me sorprendan.
Por lo tanto, ya es tiempo y ocasión de conceptualizar el proceso de desaprendizaje
que prefiero llamar "hace lugar"; n camino a la medida de los encontradores.

Desaprendiendo una definición.

Si bien el diccionario suele ser un excelente punto de partida en mis textos, en este caso, nos proporciona un concepto erróneo del término.

•  Desprender
................Olvidar lo que se había aprendido.

El desaprendizaje no necesariamente desecha lo aprendido, sino que lo cuestiona, en un proceso donde el resultado no es importante; pues lo esencial es animarse a transitar la experiencia.

Y en honor a su concpeto, vamos en lugar de definirlo, a presentar algunas características:

•  Se trata de un modo creativo de aprender, en tanto implica des-desestructuración de saberes preliminares.

•  Requiere flexibilidad y apertura, pues propone revisar creencias, y prejuicios presentes e históricos que han fundamentado todo saber.

•  Es un camino complejo, inseguro pero maravilloso. Nos posibilitará siempre nuevos aprendizajes superadores de los actuales.

•  Nos incentiva a sospechar de lo obvio y lo obviado2, lo aparentemente lógico y razonable, lo esperado y esperable, lo verdadero y coherente.

•  No es para cobardes ni para lo negadores del miedo. Requiere del valor para hacerlo concientes de que conviviremos con miedo, pues nos obliga a abandonar la seguridad que el conocimiento nos ofrece, para cuestionarlo y ponerlo en duda.

El desaprendizaje puede asociarse al concepto de “deconstrucción” del filósofo francés Jacques Derrida, uno de los pensadores postmodernos que no suele generar término medio: se lo ama o se lo odia con igual intensidad.

La deconstrucción Derridiana introduce en un mundo de incertidumbres, en un lugar de preguntas donde las respuestas están en los espacios subterráneos, en lo cubierto, en lono formulado ni dicho. Para Derrida la deconstrucción permite penetrar en la diversidad de problemas, de realidades, generando conflictos y rompiendo verdades 3.

El desaprendizaje como proceso no tiene final y como forma no es lineal sino espiral. Es un ciclo estructurado en momentos que, una vez conocido, se va repitiendo de manera constante 1.

Para lograrlo, es necesario descubrir nuestros propios límites para así e interrogar también las fuerzas que lo determinan sea en nuestro modo de pensar, saber conocer y sentir.

Sera preciso animarnos y despojarnos de toda certeza no sólo frente a un tema específico; sino fundamentalmente sobre nosotros mismos, los otros y nuestra visión de mundo.

Nada de lo mencionado puede hacerse en piloto automático. La plena consciencia, el deseo y el compromiso personal son las llaves para promover esta experiencia.

 

El deseo de Hacer Lugar.

Anny Cordié - Neuropsiquiatra y psicoanalista francesa quien publicó, entre otros títulos, “Los retrasados no existen - Malestar en los docentes - La educación ante el psicoanálisis” - tiene una frase mágica para pensar en el hecho de “hacer lugar”.Ella dijo“...  nada ni nadie puede obligar a alguien a desear” Si consideramos que el punto de partida del psicoanálisis es que el humano no puede pensarse por fuera del lenguaje, es justamente en ese universo donde esta frase nos ofrece cinco conceptos claves para comprender nuestra dificultad natural a hacer lugar:

NADA: en tanto objetos
NADIE: en tanto los otros.
OBLIGACION: un deber a cumplir.
ALGUIEN: en tanto sujeto
DESEO: no la necesidad ni la demanda.

Cuando pensamos en hacer lugar, es necesario anular las preguntas básicas sobre el porqué, para qué, cuándo, dónde, cómo y quién, por quién y para quién.

Y es en ausencia de respuestas, donde se evidencia una falta,
donde sin consciente o inconscientemente hicimos lugar.

Si algo enfatizó el psicoanálisis, es justamente la idea de que todo deseo encubre una falta. Cuando existe una falta, no caben dudas que hay un lugar. El dese, en tanto falta, genera un lugar

Por esto, a partir de la relación deseo/falta vamos a analizar los conceptos claves en la frase de Anny Cordié.

Dado que son cinco, que mejor que apoyarme en el seminario V de Lacan, donde analiza la articulación entre necesidad, demanda y deseo:4

•  En un primer tiempo lógico la necesidad biológica está condicionada a un objeto que tiene carácter específico.
Es decir, la necesidad se satisface naturalmente a través de muchos distintos objetos específicos. El animal tiene hambre (necesidad) y la satisface a través de cualquier comida (objeto).

NADA: No hay necesidad básica que no presuponga la existencia de objetos para satisfacerla. La decisión de hacer lugar no va a asociada un objeto en particular al cual debemos procurarle espacio en nuestra vida.

•  En un segundo tiempo lógico, la demanda surge como desviación del registro de la necesidad.
La demanda no es demanda de un objeto, sino que busca una respuesta del Otro.
El lenguaje permite que la necesidad pueda ser nombrada de múltiples maneras, perdiendo su especificidad con respecto al objeto. 
La demanda se perdió en la palabra en el campo del Otro. El típico ejemplo de esto es un bebé llorando y una mamá que interpreta ese llanto como hambre, selo, dolor o un llamado de atención, siendo imposible descifrar cuál era realmente la demanda del bebé.

NADIE:No existe un otro que pueda darle sentido al sinsentido, a una ausencia pura que no puede ser nombrada, ofrendada sacrificada o elevada a la categoría de un trofeo a compartir.
Una respuesta de un otro, le daría su propio sentido al vacío, y qué más absurdo que apropiarse o reclamar a la nada misma.

c)  En un tercer tiempo lógico aparece el DESEO, en un más allá de la demanda.
La relación con el objeto vuelve a tomar un lugar relevante al igual que la necesidad, pero en caso del deseo si bien el objeto tiene carácter absoluto, no sirve para satisfacer el deseo sino para designarlo. El deseo por definición nunca puede ser satisfecho y lo importante en él es que nos convierte en sujetos deseantes.

ALGUIEN: Se trata del sujeto del deseo, el sujeto de la falta. No es un animal que tiene una necesidad a satisfacer ni un alienado en la demanda del otro.
Si bien ese otro juega un rol clave en su deseo
(pues el deseo no es intrapsíquico) no puede ofrecerse ni ofrecerle objetos; es imposible colmar la falta.

OBLIGACION: El deseo es rebelde por naturaleza. No reconoce mandato.
Por el contrario, el imperativo “tú debes desear”, es ridículo; somos sujetos deseantes. Cómo obligar entonces a alguien a hacer lo que ya hace, o mejor dicho lo que no puede dejar de hacer pues lo constituye..

Lo interesante, es que lejos de toda obligación, si es necesario hacerle un lugar al deseo de "hacer lugar", en tanto valoremos la posibilidad que la falta nos ofrece y no intentemos taparla a cualquier costo.

Hacer lugar es una decisión,
una apuesta a abrirnos a lo incierto.
No tiene mayor justificación que esa,
deseamos convivir con la falta.
No hay lógica, razón, metodología orden
o cordura que puedan ayudarnos.
Todo lo contrario, serán el mayor obstáculo
que debemos sortear para no taparla.

Hacer lugar es un llamado a la incertidumbre
a un incierto que incomoda.

Hacer lugar, es ni más ni menos
que aceptar la angustia.

Un modo común de negar la angustia, es llenarnos de objetos para tapar el vacío; siendo "el objeto droga en la adicción", el paradigma de una ocupación destructiva.

En un texto que escribí al respecto5 mencionaba que si logramos superar el instante de vernos cara a cara con la angustia - sin intentar racionalizarla, ningunearla o hacer de ella una nueva filosofía-; algo milagroso podría suceder.

Un milagro posible al aceptar lo obvio,
nuestra naturaleza humana, carente por definición.

Y entonces, cuando escuchemos la frase de Anny Cordié:
“...  nada ni nadie puede obligar a alguien a desear";
bien podríamos agregar
“... ni tampoco
nada ni nadie puede obligar
a alguien a hacer lugar"
.

 

Haciendo mi Lugar

Siempre que algo me sucede, tengo la sensación que en realidad hacía tiempo que estaba sucediendo.
Lo nuevo, resultó ser la toma de conciencia y la posibilidad de resignificar lo vivido a la luz de la realidad actual.

Por esto, cuando al inicio menciono los dos hechos nuevos en mi vida que me motivaron escribir este texto, reconozco una historia que los posibilitó.
De hecho, enfrento hoy un paso más en este camino del cual no logro dimensionar su origen ni su alcance, pues lo estoy transitando.
Lo que si puedo, es identificar algunos hitos claves en el mismo.

Uno de ellos, se relaciona con lo específico y diferencial de mi trabajo, al que asocié a la palabra encontradores.

La primera me apropié de ella, fue al crear mi web, inspirada en la famosa frase de Pablo Picasso,: -Yo no busco, encuentro.

Un punto de partida para diferenciar buscadores de encontradores.

Sin embargo, como no recordar hoy las charlas con un entrañable compañero de trabajo, a finales de la década del 90, donde muchas veces filosofábamos sobre una maravillosa frase que tantas les veces comparto.

John Lennon decía: - " La vida es aquello que te va sucediendo
mientras estás ocupado haciendo otros planes".-

Un buscador, buscando algo en particular, probablemente no ve las cosas que suceden a su alrededor y que encuentran los encontradores, pues en realidad ellos sólo salían a encontrar.

Cuantas veces tuve el convencimiento que "salimos a encontrar",
cuando no tenemos rumbo cierto,
ni tampoco un equipaje que nos condicione.

Por eso, cuando la salud me jugó una mala pasada sacándome cuatro meses de escena, tuve una sola certeza, y era que no contaba conmigo. De ahí en adelante, nada más absurdo que la idea de planes infalibles, objetivos asegurados, respuestas tranquilizadoras
o certezas incuestionables.
Sólo sabía que había un Dios, quien me permitió nacer de nuevo,
a cambio de elegir.

Entonces tomé el camino de los encontradores;
seguramente porque para mi ya no era una opción.

Y fue así como en el 2007 me encontré con la capacitación de adultos, en el 2008 con el concepto competencias laborales, en el 2009 con el diseño de proyecto de formación por competencias y con la necesidad de entrenar las llamadas competencias socio-emocionales y finalmente, en el 2010, encontré las neurociencias que le daban realmente sentido a este recorrido.

Por eso, para compartir mi propuesta de trabajo, cree la web de encontradores, escribiendo un texto donde relacionaba áreas cerebrales y aprendizaje.6

Allí evidencié como comúnmente, influidos por la educación formal, cuando nos referimos al aprendizaje, lo hacemos sólo pensando en entrenar las habilidades del cerebro izquierdo, predominantes en quienes llamo buscadores.

Los buscadores, siguen conceptos organizados, racionales y lógicos; son pragmáticos y tienen respuestas para aquellas preguntas indescifrables en la vida de los encontradores.

Ellos, por el contrario, aprenden desaprendiendo, como un modo posible de hacer lugar y abrirse a lo nuevo.

Y si bien las habilidades del cerebro izquierdo y el cerebro derecho, deben potenciarse por igual; aún hoy bajo el falso supuesto de la efectividad, hay quienes suponen que lo racional (CI) es más importante que lo emocional (CE).

A tal punto llegan, que pretenden hablarle a la emocionalidad o la espiritualidad con el lenguaje propio de la razón y la lógica. Vale decir que utilizan el mismo método de enseñanza para las habilidades de ambos hemisferios.

Les comparto una tabla, que complejiza las cosas, pues divide al cerebro en cuatro áreas considerando la izquierda y derecha por un lado; y por otro área basal o frontal del cerebro.

Localización Cerebral
Asociado a
Tipos de Jung
Estilos de Aprendizaje Knob
Frontal Izquierdo o Pensante Izquierdo
Lógica y Resultado
Pensamiento
Abstracto: conceptualización
Basal Izquierdo o Emotivo Izquierdo
Proceso y Rutina
Sensación
Reflexivo: Observación
Basal Derecho o Emotivo Derecho
Intuición y Empatía
Sentimiento
Concreto: Experiencia
Frontal Derecho o Pensante Derecho
Visión y Creatividad
Intuición
Activo: Experimentación

Antes de continuar y cómo se trata de un tema que he trabajado en profundidad, a quienes les interese ampliar conceptos; les sugiero tres textos básicos 6-7-8 que sintetizan mi trabajo.

 

La Competencias Emocionales son las habilidades que tiene una persona para potenciar su inteligencia emocional en su vida cotidiana:

•  Personales (conciencia de uno mismo, autogestión (control emocional y autorregulación y motivación).

•  Sociales (Empatía y Gestión de las Relaciones (habilidades sociales).

En mi caso, planteo su entrenamiento partiendo del conocimiento de uno mismo, pasando luego al dominio personal y al conocimiento de los otros, para finalmente trabajar en la gestión de las relaciones; siendo todo este proceso el que impacta en forma positiva o negativa en los demás, algo absolutamente necesarios para lograr lo que deseamos.

Y en ese sentido, fortalecer la autoestima 9 se nos muestra como el lugar obvio para comenzar.
Luego se elige cómo seguir.

Hay diversos modos, la mayoría válidos en tanto consideren que su logro será el resultado o la consecuencia de un proceso.
Como digo siempre no existe un manual con “diez lecciones para quererse más” y si existiese, no lo compren, sólo va a convencerlos de que no pueden lo que “si se puede” sino intentamos escaparnos del universo emocional.

Aunque más no sea promoviendo el autoconocimiento - en especial al cuestionar creencias limitantes 10 y al animarnos a reconocer nuestra la sombra11 o aquellos puntos obscuros que durante años nos quisimos ocultar- ; las emociones vividas "harán lugar"

Eso si, debemos considerar que es sumamente difícil la aventura de autoconocerse. Frustrante, es la palabra que se me ocurre para describirla.

Entonces, como por suerte desconfié de lo obvio12, decidí comenzar entrenando la tolerancia a la frustración.
Para y para mi sorpresa, encontré el valor que ella tiene, al punto que escribí un “Elogio de la Frustración13 conciente de que frustración y motivación son dos caras de la misma moneda.

Nada más importante que la motivación – un modo de nombrar al deseo en mi trabajo - para animarse a hacer lugar.

Luego, será pregunta, el juego, el arte, el deporte, las manualidades o la espiritualidad algunos caminos posibles para comprender su alcance...
Finalmente, más liviano, será tiempo de salir a encontrar.

La Taza Vacía

Según una vieja leyenda, un
famoso guerrero, va de visita
a la casa de un maestro Zen.

Al llegar se presenta a éste, contándole de todos los títulos
y aprendizajes que ha obtenido en años de sacrificados
y largos estudios.
Después de tan sesuda presentación, le explica que ha venido a verlo para que le
enseñe los secretos del conocimiento Zen.
Por toda respuesta el maestro
se limita a invitarlo a sentarse
y ofrecerle una taza de té.
Aparentemente distraído,
sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vierte té en la taza del guerrero, y continúa vertiendo té aún después de que la taza está llena.

Consternado, el guerrero le advierte al maestro que la taza
ya está llena, y que el té se escurre por la mesa.
El maestro le responde con tranquilidad "Exactamente señor. Usted ya viene con la
taza llena, ¿cómo podría
usted aprender algo?
Ante la expresión incrédula del guerrero el maestro enfatizó:
"A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada"

Cuento Popular
Mi agradecimiento a Moni, una gran amiga que hace poco días lo refirió y de alguna manera me incentivó a escribir este texto.


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El Adulto Libre:
el desaprendizaje

Lo que se trae a la consciencia puede curarse o desprogramarse.
Lo que se queda en el inconsciente nos ata sin remedio.
El inconsciente se forma con las capas de sedimento de las experiencias, los aprendizajes, las emociones y los recuerdos que van conformando los cimientos de la consciencia. Resulta más difícil librarse de estas capas del inconsciente que de las propias emociones conscientes que vivimos a diario, porque aquellas se han
acumulado a lo largo de mucho tiempo, tanto, que hemos olvidado su procedencia.
La emoción del momento puede reprimirse, pero el inconsciente sigue dictando de
forma silenciosa nuestro comportamiento, como una hoja de papel que ha sido
enrollado durante mucho tiempo: podemos mantenerla lisa con la palma de la mano,
pero en cuanto la soltamos se enrolla de nuevo.
Sócrates recomendaba a sus discípulos el trabajo de anamnesis, un diálogo consigo
mismo para recordar y acceder así a la verdad oculta tras el olvido. Siglos más tarde
el trabajo individual con la mente y con las emociones sigue siendo necesario para
llegar a la raíz de nuestras inclinaciones, analizarlas y empezar a deshacerlas. Es un
proceso lento, que exige dedicación, sobre todo en las fases iniciales cuando tenemos
que reconsiderar, poco a poco, cada creencia y prejuicio. Este proceso de limpieza es
parecido al que un buen jardinero lleva a cabo en el jardín: para que las flores
puedan embellecer, quitamos las malas hierbas y sembramos en primavera; en
invierno podamos los árboles y plantamos; en primavera segamos, en verano
regamos. Nuestras emociones y nuestra mente exigen un trabajo de mantenimiento:
recordar, desbrozar, descubrir, añadir, plantar y alimentar.
Este trabajo de mantenimiento nos llevará a descartar viejas creencias y actitudes,
a fortalecer otras y a descubrir nuevas formas de pensar y de sentir. Decía el escritor
Alvin Toffler: «... en el futuro, la definición del analfabetismo no será la incapacidad
de leer, sino la incapacidad de aprender, desaprender y volver a aprender».

Extracto textual -
"Brújula para Navegante Emocionales -
Cap. 9
Elsa Punset


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Una reflexión
maravillosa sobre la improtancia del
APRENDIZAJE

"Lo mejor cuando se está triste - contestó Merlín, empezando a soplar y resoplar- es aprender. Puedes hacerte viejo y temblón, puedes pasarte toda la noche desvelado escuchando el desorden de tu cuerpo, puedes perder tu único amor, ver el mundo devastado por malvados lunáticos, o saber que tu honor está enfangado en las sentinas de las mentes ruines.
Solo hay una salida en
ese caso: APRENDER.

APRENDER por qué se mueve el mundo y qué lo mueve. Eso es lo único que el pensamiento no puede agotar ni enajenar, lo que nunca le torturará , lo que nunca temerá, lo que nunca le causará desconfianza, lo que ni en sueños podrá lamentar.
Eso es lo más conveniente
para ti: aprender.

Considera todas las cosas que puedes aprender: ciencia pura, la única pureza que existe. Puedes aprender astronomía en una vida, historia natural en tres, literatura en seis.

Y puedes luego, tras haber agotado un millón de vidas en la biología y en la medicina y la teosofía y la geografía y la historia y la economía, puedes, en fin, empezar a hacer una rueda de carreta con la madera adecuada, o pasar cincuenta años iniciando el aprendizaje de la técnica de derrotar en esgrima al adversario. Después puedes empezar de nuevo con las matemáticas, HASTA QUE LLEGUE EL DÍA, EL MOMENTO, EN QUE APRENDAS A ARAR.”

T. H. White - “The once and future king”

Terence Hanbury White
(1906 -1964). Escritor británico nacido en Bombay, India. "The Once and Future King", su obra cumbre, es conocida en español como "Camelot"



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Un aporte de Sócrates
a hacer lugar.

La mayéutica (del griego µa?e?t???, por analogía a Maya, una de las pléyades de la mitología griega) es una técnica que consiste en interrogar a una persona para hacer que llegue al conocimiento a través de sus propias conclusiones y no a través de un conocimiento aprendido y concepto pre conceptualizado*

La idea básica del método socrático de enseñanza consiste en que el maestro no inculca al alumno el conocimiento, pues rechaza que su mente sea un receptáculo o cajón vacío en el que se puedan
introducir las distintas verdades; para Sócrates, es el discípulo
quien extrae de sí mismo el conocimiento.
Este método es muy distinto al de los sofistas: los sofistas daban discursos y a partir de ellos esperaban que los discípulos aprendiesen.
Sócrates, mediante el diálogo
y un trato más individualizado
con el discípulo, le ayudaba a alcanzar por sí mismo el saber.

La palabra mayéutica designaba,
en origen, el arte de las
comadronas de dar a la luz
a las parturientas.
Las comadronas ayudan a dar a luz hijos que ellas no han engendrado, sino que se hallan en la matriz de otras mujeres.
De la misma forma, Sócrates, interrogando a sus interlocutores, “da a luz” ideas que, afirma, no proceden de él, sino que residían
en la mente de aquellos,
pese a que ellos mismos desconocen su existencia.
De aquí parte también el sentido
de su frase, grabada en el
frontón del templo de Delfos:
“ Conócete a ti mismo ”.

Hay que descender hasta nuestras interioridades más profundas
y extraer de ellas, mediante el diálogo con nuestro espíritu,
las verdades permanentes (**)

* Mayéutica - WikipediA

** La Mayéutica de Sócrates - Apuntes de Filosofía



Comencé este texto referenciando dos situaciones personales -una relacionada con la emocionalidad y otra con la espiritualidad- que me llevaron valorar la idea de "hacer lugar".

Hoy, luego de un recorrido encontrado,
mi trabajo refleja una apuesta a promover la madurez emocional de un modo
no convencional, a contramano de todo método de autoayuda.
Y si bien aún no tengo muy clara su relación con la espiritualidad;
puedo decirles que emociones infantiles difícilmente asuman el compromiso que implica la fe .

Ojalá algún día, pueda tener mayor claridad del camino para ayudar a la madurez espiritual; no desde lo intelectual, sino desde mi espiritualidad adulta.

De hecho, sin saberlo, tiempo atrás empecé a "hacer lugar" para promoverlo:
no creo casual que a mi esquema de entrenamiento emocional,
lo llamé "El camino del Yo Creo - Un camino de la creencia a la creación" .14
Un título que elegiría si un día pudiera escribir sobre el camino de la fe;
que por ahora intuyo, sigue un recorrido similar.

Fabiana Andrea Mendez

 

 

 

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Dos propuestas temáticas diferentes, con identidad propia,
que debes al menos darme la oprtunidad de concoer.


* - Perdidos en Encontradores
Yo no busco, encuentro.
¿Y vos?

 

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