La hipocresía de los tolerantes

Quien esté libre de sembrar violencias,
que arroje la primera piedra.

El 16 de noviembre se celebra el Día Internacional para la Tolerancia, entendiendo por Tolerancia el respeto que se tiene a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. Es la actitud que una persona tiene respecto a aquello que es diferente de sus valores, la capacidad de escuchar y aceptar a los demás, comprendiendo el valor de las distintas formas de entender la vida.

Teniendo esto en cuenta ¿podría subsistir un tolerante autentico en esta Argentina maniquea, dividida entre leales y enemigos, honestos y corruptos, con "ricos y famosos" que se declaran "incuestionables" y movimientos populares, que utilizan métodos considerados ilegítimos?
¿Será posible respetar valores cuando la ambigüedad de nuestras pasiones nos permite - sin culpa alguna-que los “gorilas” se conviertan en peronistas, los democráticos pidan a gritos represión y los racistas se emocionen con la aparición de Obama?

En la teoría, todo se puede tolerar; en la práctica, se hace díficil tolerar la respiración del otro:
tolerantes e intolerantes no parecen ser tan diferentes...
Todos hacen su aporte a la violencia nuestra de cada día.
Violencia, de la que elijo hablar, pues nos hermana a todos y todas
y es uno de los mayores males de la salud pública.

Qué es la Violencia?

Ante todo un problema de Salud Pública, pues la OMS (Organización Mundial de la Salud), la define como:

El uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones .

De esta definición vale rescatar lo siguiente:

* la Intencionalidad, en este sentido hay que destacar dos puntos importantes:

•  La intención de usar la violencia no se relaciona con las consecuencias del acto mismo, la intención está en el origen, no en el resultado.
•  La intención de usar la fuerza no significa necesariamente que haya habido la intención de causar daño.

* la inclusión de la palabra "poder" , además de la frase "uso intencional de la fuerza física" , amplía la naturaleza de un acto de violencia a una situación de Inequidad así como la comprensión convencional de la violencia p ara dar cabida a los actos que son el resultado de una relación de poder , incluidas las amenazas y la intimidación. Decir "uso del poder" también sirve para incluir el descuido o los actos por omisión, además de los actos de violencia por acción, más evidentes. Por lo tanto, debe entenderse que "el uso intencional de la fuerza o el poder físico" incluye el descuido y todos los tipos de maltrato físico, sexual y psíquico, así como el suicidio y otros actos de autoagresión.

* la posibilidad de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones Esta definición cubre una gama amplia de consecuencias, reflejando el reconocimiento cada vez mayor, por par te de los investigadores y los profesionales, de la necesidad de incluir los actos de violencia que no causan por fuerza lesiones o la muerte, pero que a pesar de todo imponen una carga sustancial a los individuos, las familias, las comunidades y los sistemas de asistencia sanitaria en todo el mundo .

Por otro lado, la definición lleva implícitos otros aspectos de la violencia que no se enuncian en forma explícita:

Se incluyen implícitamente todos los actos de violencia, sean públicos o privados, sean reactivos (en respuesta a acontecimientos anteriores, por ejemplo, una provocación) o activos (que son decisivos para lograr resultados más favorables par a el agresor o para anticipar se a ellos) y tanto si tienen carácter delictivo como si no lo tienen.

Más allá de la dificultad en encontrar una clasificación que pueda dar cuenta de la dimensión de este fenómeno, se la puede pensar en tres categorías generales, según las características de los que cometen el acto de violencia:
– la violencia autoinfligida
– la violencia interpersonal
– la violencia colectiva.

Cuando la violencia se apodera de la palabra.

La palabra pueden herirnos mucho, tanto en forma directa como indirecta, en la medida en que no admita las diferencias.
Cuando la violencia se apodera de la palabra, se sabe donde comienza pero es difícil prever cual puede ser su final, así la creación de una opinión pública desfavorable hacia determinada personas o grupos, manipulada por intereses que no se presentan con nombre y apellidos, puede ser el caldo de cultivo para quienes promueven la distancia social. De allí, hay un paso a la exclusión, la descalificación del otro, la privación de derechos... Y cómo evitar después el ataque físico o psicológico, las expulsiones masivas, los linchamientos o las matanzas.
Y muchos de los que "se dicen tolerantes" no se mantienen al margen de este juego, apuestan muy fuerte al disfrazar sus discursos, mostrando un relativismo difícil de entender, pues no dudan en enfrentar a un torturador con su víctima y filosofar sobre la necesidad de un diálogo.

Me asustan estos personajes, pues al vaciar las palabras de contenidos, logran lo que el conejo Humpy Dumpty decía en "Alicia a través del espejo": "Cuando yo uso una palabra, esa palabra significa lo que yo quiero que signifique, ni más ni menos".

La tolerancia, para ellos, parece ser una virtud, separada del devenir histórico, cómo si los motivos para ejercerla no fuesen resultado de determinados contextos.
No es casual que asocien la violencia a la irracionalidad, o la definan como una conducta natural, olvidando que si fuese así, no existirían sociedades ni épocas tolerantes.

La violencia es el resultado de la acción recíproca
y compleja de factores individuales, relacionales,
sociales, culturales y ambientales.
Comprender la forma en que estos factores están vinculados con la violencia es uno de los pasos importantes en el enfoque de salud pública
para prevenir la violencia.

Tipos de prevención

Las intervenciones de salud pública se clasifican en tres niveles de prevención:

•  Prevención primaria: intervenciones dirigidas a prevenir la violencia antes de que ocurra.
•  Prevención secundaria: medidas centradas en las respuestas más inmediatas a la violencia, como la atención prehospitalaria, los servicios de urgencia o el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual después de una violación.
•  Prevención terciaria: intervenciones centradas en la atención a largo plazo con posterioridad a los actos violentos, como la rehabilitación y reintegración, e intentos por reducir los traumas o la discapacidad de larga duración asociada con la violencia.

Los investigadores en el campo de la prevención de la violencia se inclinan cada vez más por una definición de la prevención de la violencia centrada en el grupo al que va destinada. Esta definición agrupa las intervenciones del siguiente modo:

•  Intervenciones generales: dirigidas a ciertos grupos o a la población general, sin tener en cuenta el riesgo individual.
•  Intervenciones seleccionadas: dirigidas a las personas consideradas en mayor riesgo de padecer o cometer actos de violencia.
•  Intervenciones indicadas: están dirigidas a las personas con antecedentes de comportamiento violento.

Respuestas a la Violencia

Dado que la violencia es un problema con raíces biológicas, psíquicas, sociales y ambientales, debe afrontarse en varios niveles diferentes a la vez. El modelo ecológico se utiliza para un doble fin en este sentido: cada categoría del modelo representa un grado de riesgo y también puede concebirse como un punto clave p ar a la intervención.

Afrontar la violencia en varios niveles implica ocuparse de todo lo siguiente:

Abordar los factores individuales de riesgo y adoptar medidas para modificar los comportamientos de riesgo individuales.
Influir en las relaciones personales cercanas y promover ambientes familiares saludables, así como proporcionar ayuda profesional y apoyo a las familias disfuncionales.
Vigilar los espacios públicos, tales como escuelas, lugar es de trabajo y vecindarios, y adoptar medidas para resolver los problemas que pueden conducir a comportamientos violentos.
Corregir las desigualdades por razón de género y las actitudes y prácticas culturales perjudiciales.
Encarar los grandes factores culturales, sociales y económicos que contribuyen a la violencia y adoptar medidas para cambiarlos, incluidas las destinadas a achicar las brechas entre ricos y pobres y asegur ar el acceso equitativo a los bienes, servicios y oportunidades.  

Respuesta a la violencia:
¿qué aprendimos a la fecha?

Aunque se necesitan más investigaciones, se ha aprendido mucho sobre el modo de prevenir la violencia y mitigar sus consecuencias. Difundir este aprendizaje, creo es el mayor aporte que puedo hacer en este día de la tolerancia:

- La violencia puede predecirse y prevenirse.
- La inversión "aguas arriba" produce resultados "aguas abajo" en salud pública se insiste especialmente en actividades de prevención prim ar ia “aguas arriba” de los problemas, con las que se trata en primer lugar de impedir incidentes violentos o de evitar que las condiciones de violencia den lugar a heridas graves.
- Comprender el contexto de la violencia , allí donde se pretenda planificar programas preventivos, es necesario comprender el contexto de la violencia para adaptar la intervención a la población destinataria.
- Aprovechar los vínculos: Diferentes tipos de violencia están vinculados entre sí de muchas maneras, y a menudo comparten factores de riesgo similares, como por ej. la pobreza, los antecedentes familiar es o personales, el abuso de alcohol y de sustancias psicotrópicas, entre otros.
La superposición de factores de riesgo de diversos tipos de violencia pone de manifiesto la necesidad de que aúnen esfuerzos los grupos dedicados tanto a la prevención primaria como a la secundaria.
- Centrarse en los grupos más vulnerables.
-
Combatir la autocomplacencia: Un obstáculo formidable para responder a ella, es la actitud que considera la violencia (al igual que el problema de la desigualdad, tan estrechamente relacionado con ella) como algo que siempre ha estado presente en la sociedad, por lo que siempre seguirá existiendo.
- Comprometer a quienes toman las decisiones.


Violencia y Salud Pública

El enfoque de la violencia desde la perspectiva de la salud pública se basa en los requisitos rigurosos del método científico. Al pasar del planteo del problema a la solución, este enfoque sigue cuatro pasos fundamentales:
•  Obtención de tantos conocimientos básicos como sea posible acerca de todos los aspectos de la violencia, mediante la recopilación sistemática de datos sobre la magnitud, el alcance, las características y las consecuencias en los niveles local, nacional e internacional.
•  Investigación de por qué se produce la violencia; es decir, llevar a cabo estudios par a determinar:
-  las causas y los factores correlativos de la violencia;
- los factores que aumentan o disminuyen el riesgo de violencia;
-  los factores que podrían modificarse mediante intervenciones.
•  Búsqueda de posibles formas de prevenir la violencia, usando la información descrita en un paso anterior, mediante el diseño, la ejecución, la vigilancia y la evaluación de intervenciones.
•  Ejecución de acciones que en diversas circunstancias resulten efectivas, acompañadas de una difusión amplia de información y
de una evaluación de la eficacia
en relación con los costos
de los programas.


Dimensionando
la Violencia

Podría afirmarse que la violencia siempre ha formado parte de la experiencia humana. Sus efectos
se pueden ver, bajo diversas formas, en todas par tes del mundo. Cada año, más de 1,6 millones de personas pierden la vida y muchas más sufren lesiones no mortales como resultado de la violencia autoinfligida, interpersonal o colectiva. En conjunto, la violencia es una de las principales causas de muerte en todo el mundo par a la población de 15 a 44 años de edad. Aunque es difícil obtener cálculos precisos, los costos de la violencia se expresan en los miles de millones de dólares que cada año se gastan en asistencia sanit aria en todo el mundo, además de los miles de millones que los días laborables perdidos, las medidas para hacer cumplir las leyes y las inversiones malogradas por esta causa restan a la economía de cada país.


Entendiendo la Intolerancia

El temor y la inseguridad llevan a la intolerancia. Pero también está la omnipotencia del tirano y del dogmático que por suponerse dueños del poder y de la verdad, justifican su crueldad sosteniendo que sólo eliminando a los diferentes y disidentes, la sociedad será buena, pura, unida y poderosa. Hitler, Milosevic, Stalin y muchos tiranos más, ejercieron la intolerancia para consolidar su poder, y los Inquisidores consideraban a la intolerancia un acto de caridad para conducir a los pecadores a la verdadera fe y a la salvación, aunque el camino fuese aullar de dolor en las torturas o padecer el fuego de la hoguera.


Lo visible y lo Invisible

Desde luego, es imposible calcular el costo humano en aflicción y dolor. En realidad, ambos son casi invisibles en gran parte. Aunque la tecnología satelital permite que ciertos tipos de violencia —terrorismo, guerras, motines y disturbios callejeros— aparezcan a los ojos del público televidente todos los días, es mucha más la violencia que ocurre fuera de la vista en los hogares, los lugares de trabajo e incluso en las instituciones médicas y
sociales encargadas de
atender a las personas.
(La llamada VIOLENCIA PUERTAS ADENTRO).
Al igual que los efectos, algunas causas de la violencia se pueden ver con facilidad. Otras se arraigan profundamente en el entramado social, cultural y económico de la vida humana. Investigaciones recientes indican que aunque determinados factores biológicos y otros elementos individuales explican parte de la predisposición
a la agresión, más a menudo interactúan con factores familiar es, comunitarios, culturales y otros agentes externos para crear una situación que favorece el surgimiento de la violencia.

Medidas contra la violencia a todos los niveles

•  Un gran obstáculo al éxito de estas iniciativas p ara eliminar la violencia es, sencillamente , la falta de conocimientos . Para muchos responsables políticos, la idea de que la violencia es un problema de salud pública es nueva; a decir verdad, va muy en contra de su convicción de que es un problema de índole delictiva.
•  Otro problema tiene que ver con la factibilidad de las opciones de política para encarar el problema es que aún no es suficiente el número de responsables políticos informados de que muchas formas de violencia son prevenibles. Siguen siendo muchos los que opinan que los métodos tradicionales del sistema de justicia penal son los únicos que "funcionan".
Tal criterio pasa por alto la variedad de los actos de violencia que se cometen en la sociedad. Además, hace que la atención se concentre siempre en ciertas formas sumamente visibles de la violencia al tiempo que se presta mucha menos atención a otros tipos de violencia, frente a los cuales el sistema de justicia penal es menos receptivo y eficaz.
•  Un tercer problema es el de la determinación. En efecto, la violencia es un tema sumamente emocional y muchos países se muestran renuentes a tomar iniciativas que cuestionen actitudes o prácticas que llevan mucho tiempo de establecidas.



Fuentes de Información

La información referente a la violencia, en tanto un tema de Salud Pública fue tomado textualmente de los siguientes artículos:
•  WHO Global Consultation on Violence and Health. Violence: a public health priority. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 1996 (documento WHO/EHA/SPI.POA.2).

•  Informe mundial sobre la violencia y la salud.
Publicación Científica y Técnica No. 588-Organización Panamericana de la Salud, Washington, D.C. 20037,
E.U.A. 2003

 

    

 


 

 

 

 

Definitivamente, todas las formas de violencia son repudiables, pero en lo personal,
cuando la hipocresía la enmascara, se produce la peor de las tragedias:
No importa entonces, que quienes se autodefinan como tolerantes sean gobierno u oposición, alcancen la mayoría o sean una pequeña minoría, se declaren representantes o representados...
"Pues ellos tendrán razón siempre, no importa lo que digan o lo que omitan,
y mucho menos su ideología que se esfuerzan en ocultar muy bien"

En ese caso, estaremos frente a los voceros de la verdad revelada,
y Dios nos libre de rebelarnos a su saber.

 

Fabiana Andrea Mendez

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