El Miedo a Crecer
El Maravilloso Mundo de Peter Pan

Madurar no es una cuestión de edad. Quizá tengan 30, 40, 50 y por qué no más...
Sin embargo se resisten a madurar y a tomar compromisos.

En 1983, el psicólogo norteamericano Dan Kiley denominó como "Síndrome de Peter Pan" al conjunto de rasgos que tiene aquella persona que no sabe o no puede renunciar a ser hijo para empezar a ser padre.  El hombre/niño que se resiste a crecer, incapaz de cuidar y proteger a nadie, ni de intercambiar roles igualitariamente en el contexto de una pareja.

Pero los peter's pan´s no están solos...
Siempre encuentran una Wendy dispuesta a acompañarlos.

Fue el mismo Kiley quien un año más tarde describió el "Síndrome de Wendy" que representa un modelo de la mujer que, a falta de controlar su propia vida, hace esfuerzos por controlar la de su pareja a través de un papel maternal

Si conoces a alguno de estos personajes...
Te doy la Bienvenida al País de Nunca Jamás

Con ustedes... Peter Pan

Según los definió Kiley, los "Peter Pan" son adultos pero parecen niños, tienen actitudes de adolescentes y una enorme dificultad para hacer y sostener un proyecto afectivo, ya que para ello deberían renunciar a su libertad y a los placeres de la juventud como, por ejemplo, la falta de compromiso.
Hombres que presumen de joviales, simpáticos, alma de las fiestas, deportistas, aplicados seductores de jovencitas a edades notoriamente inadecuadas, con frecuencia no son más que "peter panes" afectivamente inmaduros y promotores de mucha desdicha en las relaciones de pareja. Se trata de hombres que no han aprendido la diferencia entre haber crecido y ser adultos.
Pese a su sonrisa casi imperecedera y a tratarse de personas muy divertidas y con unas inmensas ganas de disfrutar de todo los aspectos de la vida, tras esa apariencia se esconde alguien tremendamente inseguro con un terrible miedo a la soledad.

A pesar de una aparente seguridad en sí mismos, son personas que necesitan grandes dosis de afecto y una mujer a su lado que se lo pueda ofrecer.

Sin embargo, pese a esta dependencia, cuando la relación se torna en algo más serio y empieza a requerir dosis cada vez más altas de compromiso y responsabilidad, se asusta y acaba produciendo la ruptura de la pareja.
Esto es una de las causas de que cambien continuamente de pareja, buscando incluso chicas más jóvenes, que impliquen menos planes de futuro y a su vez puedan contagiarse de su inmadurez.  
Vale aclarar que, según los especialistas, no se trata de un trastorno fóbico, sino de la falta de madurez para afrontar nuevos desafíos. Para entender este fenómeno hay que pensar en los comportamientos de los niños, que a su edad no pueden comprometerse en las relaciones.

Peter Pan es...
· Seductor · Rebelde · Narcisista
· Dependiente ·Infantil · Manipulador
· Miedoso · Egocéntrico ·Irresponsable
· Insatisfecho por naturaleza

Durante el tiempo que se está bajo este síndrome, se vive con vistas a muy corto plazo, la persona se siente insatisfecha con lo que le rodea pero no hace nada para solucionarlo. Su búsqueda de satisfacción en cada momento, lo puede llevar al alcohol y las drogas lo cual siempre empeora la situación.

Resistirse a adquirir las responsabilidades propias de la edad adulta, además de producir desequilibrios personales, puede derivar en serios problemas a la hora de que una relación de pareja funcione. Compartir un proyecto de vida en común con alguien que es incapaz de sacrificar o apartar los placeres de la juventud para alcanzar metas en la vida, aparte de producir insatisfacción, acaba convirtiéndose en una carga a la hora de luchar por conseguir esos objetivos.
Sin embargo, mientras existan las Wendy, los Peter´s Pan´s no tendrán por qué preocuparse.

Wendy es alguien que...
•Desarrolla un rol de madre protectora.
•  Necesita sentirse respaldada
•  Disponible e incondicional
•  Se siente sola
•  Insegura 

Wendy es aquella mujer u hombre que se encuentra detrás de un Peter Pan. Según el psicólogo Marín Tejero, no se hablar del Síndrome de Wendy como una patología. "Hay trastornos de la personalidad que se podrían asemejar a éste síndrome, pero éste síndrome como tal no es una patología clínica, lo que no quiere decir que con el tiempo no acabe produciendo desajustes y sufrimiento, tanto en la persona que lo sufre como en quienes le rodean".

Peligro... Peter Pan a la vista

Si tienes un Peter Pan a tu lado, lo primero que te sugiero es ayudarlo a que se concientice de que tiene un problema y que resolverlo, sólo dependede él.
De seguro no te será fácil hacerlo, ya ellos son negadores profesionales y se encargarán de culpar y hacer responsables a los demás de todo lo que les sucede.

La mayoría de ellos se tienen por encantadores y no llegan a la autocrítica necesaria para ver que están abusando de los demás. Creen que con su presencia basta. Sin embargo, ellos son los más perjudicados por la soledad en la que desemboca su vida. Sus amigos son superficiales y circunstanciales y sus amores, al final de la vida, son interesados y falsos. No pueden desarrollar relaciones amistosas o afectivas sólidas.

Lamentablemente, muchas veces necesitan sentir en carne propia las consecuencias de sus actos, para recién entonces pensar en la necesidad de algún cambio de actitud.

Quizá durante mucho tiempo todo le salió bien, pero siempre llega un momento de reflexión donde comenzará su crisis. Aunque él goce de éxito profesional y económico, se da cuenta de que en su vida no hay nada estable ni firme.

Por esto es necesario acompañar su proceso, sin evitar que asuma las consecuencias de sus actos.
La mejor forma para que un hombre se recupere de este síndrome es permitir que enfrente la realidad y asuma las consecuencias de sus conductas. Por más duro que parezca al principio, no te hagas cargo de sus responsabilidades: si no paga las cuentas, no lo hagas por él; si se queda dormido, no lo despiertes. La próxima vez, no ocurrirá.

A esta clase de persona le molesta mucho que se les marque el error o los defectos que tiene, pero es necesario remarcarlos para que se concientice de que no es el centro del mundo y que debe asumir su vida.  

Las conductas ejercidas durante muchos años no se modifican fácilmente, por lo que una terapia psicológica sería la mejor indicación.
Hay quienes sugieren que es conveniente en estos casos, comenzar con una terapia de pareja o familiar para evitar el error de considerar que el problema es solamente de una persona, cuando en muchos casos es la pareja o los padres quienes favorecen, sin darse cuenta, las conductas tipo Peter Pan.

No olvides que muchas madres, novias y esposas tendrían, asimismo, que dejar de producir "varones inmaduros", sino quieren luego padecerlos.

Nunca se acabarán los Peter Pan en este mundo, mientras sigan existiendo las Wendy.

 

¿Será una cuestión
de género?

Este síndrome puede aparecer en mujeres y varones, pero en el 99% de los casos, son varones los que sufren esta patología de la cual no es nada fácil recuperarse, sostiene la psicóloga española Reyes Tobella.
La situación se complica mucho más cuando estos varones encuentran una pareja que los sostiene, apaña y se encarga de justificar todos los actos.
"El síndrome de Wendy", por el contrario, es más habitual en mujeres que son las niñeras de sus parejas y que son incapaces de reconocer las actitudes enfermizas e infantiles de su pareja, continúa explicando la especialista.  

¿Cómo reconocer a Peter Pan?
Para comenzar, es un adulto según su edad, pero un niño según su conducta.
Puede parecer seguro de sí mismo, incluso arrogante, pero en el fondo se siente vulnerable, temeroso. Es capaz de entrar a una reunión y cautivar de inmediato al auditorio; su presencia no pasa desapercibida; es chispeante, seductor, incluso a primera vista, los demás parecen insignificantes. Pero en el fondo, este hombre es indeciso, inseguro y sobre todo teme que no lo amen y tapa sus inseguridades con una máscara de seguridad y alegría ficticia. Vive escondiéndose detrás de fachadas y excusas; disimula su incapacidad de madurar con juegos, pasatiempos, negocios fantásticos, grandes proyectos imposibles y aventuras amorosas. Parecería que el único compromiso que asume Peter Pan es evitar todo el tiempo el compromiso.


¿Dónde encontrarlos?


Boliches, gimnasios, clubes, el ámbito laboral y hasta el chat son los lugares predilectos a los que recurren a la hora de conquistar a sus presas. Su vida social es muy desplegada y suelen tener muchos contactos. El tener muchas chicas disponibles a su alrededor les impide detectar que les está faltando la mujer, la compañera de todos los días.
Se relacionan mejor con personas más jóvenes que ellos porque, en general, no les reclaman a corto plazo una relación estable y un proyecto familiar. Sólo quieren relacionarse con el otro desde el placer, huyen del sufrimiento y la mínima responsabilidad.
Sin embargo, algunos –los menos– se vuelven adictos al trabajo y no tienen tiempo para relacionarse con el sexo opuesto y ese agotamiento laboral les impide la posibilidad de tener sexo.


E
l "síndrome de Wendy"

Actualmente no existen estudios epidemiológicos que arrojen unos datos fiables sobre el porcentaje de la población que puede sufrir este síndrome. No obstante, sí se han establecido las diferentes variables que pueden desencadenar su aparición. "Lo primero que hay que tener en cuenta es que puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque es cierto que es más frecuente en ellas", comenta Angel Marín Tejero. Afirmación que corrobora la psicóloga Pilar Arocas, quien añade que "esta diferencia entre los sexos puede ser debida, entre otras cosas, a la cultura en la que estamos inmersos. Queramos o no, todavía sigue siendo la figura de la mujer quien tiene más peso en el cuidado de los miembros de la familia y esas ideas que se nos inculcan en el proceso educativo tienen su respuesta en la vida adulta". Y es que el Síndrome de Wendy no depende de un sólo factor, sino de un conjunto de variables, entre las que destacan la educación recibida, la personalidad y las circunstancias que rodean a la persona. No obstante, la doctora Arocas reconoce que ninguna de estas variables por separado sería la responsable de su aparición. "Por ejemplo, la educación recibida no determina necesariamente este tipo de conductas. En ocasiones, tener una madre o un padre sobreprotector puede crear en sus hijos o hijas un gran deseo de independencia. Aunque es cierto que también hay ocasiones en las que se perpetúan los patrones de conducta adquiridos y vistos durante la infancia y adolescencia, continuando el ejemplo de los superiores", subraya.  


 

Peter Pan, en su esencia, describe un rasgo fundamental del desarrollo de cualquier ser humano. "La crisis de crecimiento", que muchas veces nos propone el refugio en la fantasía, la "atemporalidad" o la evitación del dolor de las pérdidas....
¿Quién no deseó alguna vez encontrar el país del Nunca Jamás?
Sin embargo, aquí debemos aprender de Wendy... Ella vivió allí pero decidió abandonarlo.
Volver a casa, asumir la realidad, elaborar las pérdidas y permitirse que el dolor psíquico abra un camino a la libertad, es el camino a la madurez que ambos deben recorrer.
Mientras los
Peter´s Pan's decidan quedarse en Nunca Jamás,
les ruego a las Wendy no seguirlos....
Ya es hora que se atrevan a escribir su propio cuento.

Fabiana Andrea Mendez

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