Tratame Bien.
El difícil arte de entender la depresión.

Desde hace algún tiempo tengo la sensación que, "no por mucho hablar de depresión", logramos dimensionar el sufrimiento de quienes la padecen.
Y esto no sólo nos pasa al común de los mortales...

¡Cuánto tuvo que pasar para "La Depresión" fuese considerada con la seriedad que merece!
La OMS reconoce el impacto de este trastorno, estimando que para el año 2020 la depresión será la segunda causa de morbilidad, sólo superada por las enfermedades cardiovasculares.
Esta valoración de la OMS impulsó la iniciativa del DED (Día Europeo de la Depresión), promovido desde el año 2004 por la Asociación Europea de Depresión, una asociación internacional constituida en Bruselas, con representantes de entidades de varios países europeos.

Sin embargo, en este complicado contexto, hay un mensaje muy importante que quiero transmitirles

La depresión tiene solución,
y con el esfuerzo de todos, puede superarse.

Dimensionando la Depresión

El lema del DED en el año 2007, "Entre todos podemos superar la depresión", pretendió enfatizar dos aspectos relevantes: la importancia de la colaboración interdisciplinaria y, sobre todo, el hecho de que es un llamamiento al optimismo para que los pacientes sepan que la depresión tiene solución, y que con el esfuerzo de todos puede superarse.

El Dr. Juan Manuel Mendive, médico de familia en Barcelona y responsable de esa celebración en España, señaló la importancia de la notable repercusión positiva de las familias y los entornos sociales en la adecuada progresión y recuperación del paciente con depresión. Asimismo, para garantizar una adecuada estrategia en el manejo de la depresión, "es necesario que no se banalice su significado ni se asimile a la presencia de cualquier pena o tristeza".

La tristeza es una de las emociones básicas del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la alegría y la sorpresa.

Todos en alguna instancias de nuestra vida, podemos sentimos tristes. La tristeza es un sentimiento de vacío que sigue a una herida o una pérdida...
Sabemos que fue lo que perdimos o lo que nos hirió y es posible manifestar rabia o dolor por la pérdida sufrida. Superada esa situación, poco a poco nos recuperamos y la tristeza va pasando a un segundo plano.
Quizá, en esos momentos la tristeza y depresión se parezcan, pero les aseguro que no son lo mismo.
Una diferencia muy clara es que en la depresión la tristeza empieza a ser excesiva, se impone a todo lo que hacemos. Es como si nos colocásemos una lente que condiciona nuestra percepción: desesperación es una buena palabra para describir este estado. La tristeza nos invade tanto, que perdemos el contacto con la situación que la motivó:

Sabemos que algo está mal,
pero no tenemos muy claro el porqué. Algo quedó fuera de la esfera de la voluntad de sentirnos bien.

Características de la Depresión

Depresión viene del latín depressio: hundimiento.
El paciente se siente hundido con un
peso sobre su existencia.

Es un trastorno afectivo que varía desde: bajas transitorias del estado de ánimo que son características de la vida misma, hasta el síndrome clínico, de gravedad y duración importante con signos y síntomas asociados, marcadamente distintos a la normalidad. Al igual que en otras enfermedades, por ejemplo las enfermedades del corazón, existen varios tipos de trastornos depresivos.
Los tres tipos de depresión más comunes son:

El trastorno depresivo mayor se manifiesta por una combinación de síntomas (vea la lista de síntomas) que interfieren con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras.

El trastorno distímico es un tipo de depresión menos grave, incluye síntomas crónicos (a largo plazo) que no incapacitan tanto, pero sin embargo interfieren con el funcionamiento y el bienestar de la persona.
La característica esencial de este trastorno es un estado de ánimo crónicamente depresivo que está presente la mayor parte del día de la mayoría de los días durante al menos 2 años. Muchas personas con distimia también pueden padecer de episodios depresivos severos en algún momento de su vida.

Otro tipo de depresión es el trastorno bipolar . Éste no es tan frecuente como los otros trastornos depresivos. El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión).
Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos, pero más a menudo son graduales. Cuando una persona está en la fase depresiva del ciclo, puede padecer de uno, de varios o de todos los síntomas del trastorno depresivo.

  Síntomas de la Depresión

•  Sentimientos continuos de tristeza, ansiedad, o vacío.
•  Sentimientos de desesperanza.
•  Sentimientos de culpa, inutilidad, o impotencia .
•  Sentimientos de irritabilidad o inquietud .
•  Pérdida de interés en las actividades o pasatiempos que antes disfrutaba, incluyendo las relaciones sexuales.
•  Sensación de constante cansancio.
•  Dificultad para concentrarse, recordar detalles, o para tomar decisiones.
•  Incapacidad para dormir o permanecer dormido (insomnio); posibilidad de despertar en plena noche o dormir todo el tiempo .
•  Comer excesivamente o perder el apetito.
•  Pensamientos suicidas o intentos de suicidio.
•  Dolores y malestares persistentes, dolores de cabeza, cólicos, o problemas digestivos que no desaparecen

No todos a quienes se diagnostica depresión presentan estos síntomas. Los signos y síntomas pueden ser diferentes en hombres, mujeres, niños jóvenes, y ancianos.

  ¿Qué esperar en una primer consulta?

Realizarán la historia clínica completa, una entrevista psiquiátrica y puede realizarse un examen físico descartar otras enfermedades.
Se analizará si hay una causa subyacente tratable (como consumo excesivo de alcohol o baja actividad de la tiroides). Por lo general, se recomienda especial cuidado cuando hay ideas de suicidio.
Es de esperar alguna exploración de las situaciones s y eventos asociados con los sentimientos de depresión. El médico hará preguntas acerca de:

  • El estado de ánimo depresivo y otros síntomas (sueño, apetito, concentración, energía).
  • Posibles factores estresantes en la vida y los sistemas de apoyo en el lugar.
  • Si alguna vez han cruzado por su mente pensamientos para terminar con su vida.
  • Consumo de alcohol y drogas, y los medicamentos que esté tomando en la actualidad si los hay.

El tratamiento varía de acuerdo con la causa y gravedad de los síntomas depresivos, así como las preferencias personales del paciente. La terapia más efectiva para una depresión moderada o severa es una combinación de medicamentos antidepresivos y psicoterapia; mientras que para la depresión leve, la psicoterapiua individual o grupal y las medidas de cuidados personales sin medicamentos pueden ser suficientes.

Si está tomando otros medicamentos para otros propósitos que pudieran causar depresión como efecto secundario, es posible que sea necesario cambiarlos. Sin embargo, es fundamental que NO cambie ni deje de tomar ningún medicamento sin consultar con el médico.

Para las personas que se encuentran tan deprimidas que son incapaces de valerse por sí mismas o que tienen una tendencia suicida y no se les puede cuidar de manera segura en la comunidad, puede ser necesaria la hospitalización psiquiátrica.

Prevención

Los hábitos de vida saludables pueden ayudar a prevenir la depresión o disminuir las posibilidades de que se presente de nuevo. Dichos hábitos abarcan alimentarse de manera adecuada, hacer ejercicio regularmente, aprender a relajarse y no consumir alcohol ni drogas:

  • Duerma bien
  • Consuma una dieta nutritiva y saludable
  • Haga ejercicio regularmente
  • Evite el consumo de alcohol, marihuana y otras drogas psicoactivas
  • Involúcrese en actividades que normalmente le den felicidad, incluso si no siente deseos de hacerlo
  • Pase el tiempo con familiares y amigos
  • Trate de hablar con clérigos o consejeros espirituales quienes pueden ayudar a darle sentido a experiencias dolorosas
  • Piense en la oración, la meditación, el tai chi o la biorretroalimentación como formas de relajarse o sacar a flote las fortalezas interiores
  • Agregue ácidos grasos omega-3 a la dieta, los cuales se pueden obtener del pescado de agua fría como el atún, el salmón o la caballa
  • Tome folato (vitamina B9) en forma de un suplemento multivitamínico, previa consulta médica.

Si la depresión ocurre en los meses de otoño o invierno, ensaye con fototerapia usando una lámpara especial que simula la luz del sol.
La psicoterapia puede ayudar en los momentos de aflicción, estrés o desánimo. La terapia de familia puede ser particularmente importante para los adolescentes que se sienten deprimidos.
Si se siente socialmente aislado o solitario, trate de involucrarse en servicios voluntarios o en actividades grupales.

  Las Claves del Éxito en la Depresión

 

•  Adecuado Diagnóstico.
•  Tratamiento Psicoterapéutico.
(farmacológico y psicológico).
•  Grupos de autoayuda.
•  Apoyo del grupo Familiar.
•  Información a la General Comunidad.
•  Campañas específicas
(por ejemplo en los meses previos a la primavera).

 

 

Chat on-Line

Te invitamos a un Chat Programado en msn para profundizar el tema.

Inscribite


No basta con ir al médico

Para ser justos hay que decir que no es fácil para los médicos generales o clínicos
(que son la puerta de entrada al sistema de salud) diagnosticar a estos pacientes.
A esa conclusión llegaron investigadores del Hospital General de Leicester (Inglaterra), que hicieron un metaanálisis de más de 50.000 pacientes
de 10 países, y cuyos resultados publicó "The Lancet"
en su edición de julio pasado.
A veces diagnostican depresión a quien no la tiene y otras simplemente no identifican el trastorno. Lo cierto es que estos profesionales sólo diagnostican la mitad de los casos y apenas el 15 por ciento recibe tratamiento.


Una Teoría controvertida

Un discutido estudio recogido en varias publicaciones, como "Psychological Review" y "Scientific American", asegura que entre un 30% y un 50% de la población estadounidense ha presentado en algún momento de su vida criterios coincidentes con los del diagnóstico de depresión. Según Paul W. Andrews, del Instituto de la Psiquiatría y Genética de la Conducta de la Universidad de Commonwealth (Virginia, EE.UU.), puesto que el cerebro tiene un papel esencial en la promoción de la supervivencia y la reproducción humanas, la propia presión evolutiva tendría que haber reducido estos elevados porcentajes. Pero ha ocurrido lo contrario.
Según su controvertida teoría,
los trastornos depresivos son tan frecuentes porque estos podrían ser una adaptación mental que permite el análisis exhaustivo de los problemas vitales. Otra explicación a esta elevada frecuencia la atribuye a los factores exógenos como desencadenantes. Según Andrews, "en la depresión ocurriría como en la obesidad, que se origina por factores relacionados con el estilo de vida moderno diferentes de los que nos han hecho evolucionar.


Más pobres, más deprimidos

Las cifras de la OMS muestran que los países de altos ingresos destinan 200 veces más recursos a su salud mental que los de bajos ingresos.
Los estudios de la OMS muestran que cerca de 800.000 personas se suicidan cada año y 86% de éstas viven en países de bajos y medianos ingresos.
Y más del 50% de estas personas, dice la organización, tienen entre 15 y 44 años.
Pero las pérdidas no son sólo importantes en términos sociales, porque las enfermedades mentales también tienen un enorme impacto en la productividad de un país.
Expertos britanicos del King's College en Londres han calculado
en términos financieros cuál es la carga de una persona con depresión para una sociedad.
"Parte de esta carga es por la pérdida de productividad, porque una persona con depresión grave tienen muy pocas posibilidades de estar empleada o mantenerse empleada" afirma el profesor Martin Prince, experto en epidemiología psiquiátrica del King's College de Londres.
"Pero también se incluyen los costos de los beneficios de incapacidad o desempleo, particularmente en países desarrollados", dice el experto.
"Estos costos combinados suman unos US$19.000 millones al año o cerca de 1% del PIB, así que es una suma extraordinariamente grande"
Con las perspectivas de que aumente la carga de las enfermedades mentales y continúe incrementándose en los próximos años, es urgente que cambie la actitud de la sociedad hacia las enfermedades mentales.
"La depresión es una enfermedad tan real como cualquier otro trastorno físico que hace sufrir a la gente", expresa el doctor Saxena.
"Y la persona afectada tiene el derecho de obtener asesoría y tratamientos correctos en el mismo entorno de salud que se ofrece a los que padecen otras enfermedades", agrega el experto.



"Aprendamos
a Aprender"

Actividad on Line Gratuita
"Claves para el Bienestar Emocional"
- On Line -
"Técnicas para la Resolución de Conflictos" y "Claves para Combatir el Estrés"
- Presenciales -

Informate


Otras Actividades

Junto a UCIS
(Unidad capacitadora
Integral en Salud)

te invitamos a los Cursos de Capacitación en Salud, con Certificación Nacional, dictados en: Santa Rosa, Castex, General Roca, Río Cuarto .
Auxiliar de Enfermería,
Auxiliar de Farmacia,
Agente de Propaganda en Farmacia, Promotor en Salud o Coaching Sanitario,
Cuidador Gerontológico
Técnico en Estrés Laboral
entre otros.

Informate


Fuentes de Información
La información referente a la Enfermedad fue tomada textualmente de Medline Plus, que recopila fuentes autorizadas tales como la Biblioteca Nacional de Medicina y los Institutos Nacionales de la Salud, así como otras agencias gubernamentales y organizaciones de servicios para la salud.

    

 


 

 

 

 

Más allá de la connotación de la palabra "Depresión", es poco probable , que no hayamos tomdo contacto con la oscuridad que ella trae a nuestras vidas, o a la de nuestros afectos.
Lo fundamental, en esos casos, es saber escuchar y escucharnos...
En ese sentido, quiero cerrar este texto, con un fragmento maravilloso de Christine Stapleton , escrito para El Universal a fines del 2008, en el cual pone este tema en el tapete:

"Escuchar a una persona deprimida es una tarea difícil porque va en contra de lo que nos han enseñado acerca de ayudar a los otros. Ayudar significa que debemos hacer algo; escuchar da la impresión de que no se está haciendo nada. Así que ¿qué decir en caso de estar cerca de una persona que está deprimida y no quiere hablar?
Si has estado en una situación similar, comparte tu experiencia, fuerza y esperanza. Necesitamos sentir empatía, no compasión o lástima. Dí algo alentador.
Culpa a la depresión, no a la persona deprimida. Convierte cada pausa o silencio embarazoso en una oportunidad para hablar con la mirada.
Házle sentir a la persona deprimida que no te sientes incómodo con su situación o con ella y nunca jamás comiences una frase diciendo: deberías..."

Fabiana Andrea Mendez

Ingrese su email si desea recibir nuestros Newsletters: