Increíble pero Real
Autolesionarse para evitar el dolor

 

"Me hacía arañazos en los brazos con las llaves. Y sentía el dolor que había estado dentro pero no había sabido cómo comunicar. El dolor físico reemplazaba al dolor emocional. Me aliviaba. Debería haber gritado, simplemente, pero sentía que no merecía ser escuchada"
Carolyn Smith, autora de Cutting it Out

Hay quienes cortan con cuchillo navajas, vidrios, u objetos filosos.
También quienes se queman, se golpean la cabeza, se dan puñetazos, se muerden la lengua hasta sangrar , se arrancan el pelo, se amputan las orejas o los genitales.
No importan tanto la forma del daño, si dejar una marca, que dure por lo menos una hora.

Se le llama de muchas maneras: autoviolencia, autolesión, auto-daño, parasuicidio, cortarse delicadamente, auto-abuso, flagelación, automutilación. Se estima que el 4 por ciento de la población general se autolesiona de manera intencional y existe evidencia de que esa conducta es cada vez más frecuente, escribió el equipo en la revista BMC Psychiatry.

Varones, mujeres, niños, jóvenes, adultos, ricos, pobres, heterosexuales,
homosexuales, con-estudios, sin-estudios, cultos, ignorantes, inteligentes,
se autolesionan para dar fin a un caos emocional interno.

El dolor físico ayuda a estas personas a lidiar, bloquear y externalizar sentimientos y emociones que, por algún motivo en particular, no pueden controlar.

Autolesionarse, es un escape, una manera de aliviar el sentimiento de insensibilidad y una expresión del dolor.

Si bien su predominio es difícil de determinar con exactitud, se ha estimado que aproximadamente 960,000 a 2 millones de individuos en los Estados Unidos se autolesionan. Un cálculo de todos los afectados por esta conducta (familia, amigos, otras relaciones importantes, cuidados médicos, etc.) doblaría o triplicaría esas cifras, como mínimo. La autolesión es claramente un fenómeno extendido con una importancia de gran alcance y fundamental importancia en niños y adolescentes.

No importa cuanto conozcas del tema, o que prejuicios tengas al respecto, te aseguro que vale la pena saber de que nos habla "el dolor que alivia el dolor"

La pista que nos deja
la necesidad de sentir dolor

La autolesión sirve para provocar un dolor, el cual se le define como "dolor simulado".
El concepto de "dolor simulado" nos ayuda a explicar porqué la posibilidad de manejar y tolerar la angustia es tan crucial.
Según el relato de quienes se autolesionan, intentan transformar un dolor desconocido y terrorífico en algo comprensible, real y concreto.
El dolor interno que siente, se hace manejable al pasar a un segundo plano por un "dolor simulado" o un "pseudo dolor".
Vale aclarar que llamar este fenómeno un "dolor simulado” no implica de ninguna manera que no duele: duele y mucho, pero al menos es entendible y procesable para quien se lo provocó.

"Mejor dolor físico conocido, que angustia que no se pueda entender" diría algún refrán popular para explicar lo que parece inexplicable "

Según los especialistas, cuando los pensamientos, recuerdos, creencias o sentimientos son excesivamente dolorosos, en lugar de enfrentarlos, se los relega a un dolor físico (entendible y controlable) que simula el dolor real.
El dolor real se asocia a lo que se intenta evitar, y consciente o inconscientemente, aparece la necesidad y el deseo de provocarnos dolor físico.

A quienes lo padecen, les resulta más fácil acudir al dolor por la auto-lesión, pues encontrar la causa de lo que sienten los aterra, al punto de no poder ni siquiera imaginar abordarlo.

El mayor problema es que cuando desvías el dolor
nunca te enfrentas a él y por lo tanto,
va a aumentar su intensidad.
Regresará una y otra vez, y ya no habrá
corte o quemadura que lo aleje

 

Tipos de Autolesión

La autolesión o automutilación se puede clasificar en tres tipos: Típica, Psicótica y Orgánica

Si bien, está nota apunta a la Autolesión Típica, que se presenta en la población general, vale destacar que algunas de las formas más severas de autolesión tienen un origen psicótico y también en individuos mentalmente retardados y en autistas. Sin embargo, la forma y el racionamiento del comportamiento son bastante diferentes de lo que es la autolesión en la población general.
 
Hay tres tipos de autolesión:

1. La menos frecuente y más extrema es la autoagresión mayor, la que generalmente resulta en desfiguraciones permanentes (como castración, amputación de miembros, extracción de los ojos, etc.). Normalmente está asociada a estados psicóticos.

2. Otro tipo es la autolesión estereotípica, que incluye acciones como golpearse la cabeza rítmicamente contra una pared, morderse, etc. Este tipo de autolesión se presenta principalmente en personas con retraso mental, autistas o psicóticas.

3. El tercer tipo (y el más común) es la autolesión superficial o moderada. Este tipo de autolesión incluye cortarse, quemarse, rascarse hasta sangrar, arrancarse el pelo, quebrarse huesos, pegarse, interferir con la cicatrización de heridas y casi cualquier método en que uno mismo se inflija daño físico. En estudios clínicos y encuestas, se ha demostrado que el acto más común es el de cortarse y los lugares más comunes son las muñecas, la parte superior de los brazos y el interior de los muslos. Muchas personas utilizan más de un método para herirse, sin embargo prefieren uno sobre otros y casi siempre el daño es en los mismos lugares corporales.


¿Quiénes se autolesionan?

La dificultad de manejar nuestro mundo emocional, suele ser una constante en el hombre y no todos tuvimos la oportunidad de aprender a conectarnos con él , de manera efectiva

Nadie nace sabiendo que hacer con lo que siente. Conciente o inconcientemente aprendemos a expresar y manejar nuestras emociones de nuestros padres, nuestros hermanos, amigos, maestros y la gente que nos rodea.

Un factor que es común para la mayor parte de las personas que se hacen daño, es la invalidación:

Aprendieron, desde una edad muy temprana, que la interpretación de sus emociones y sus sentimientos acerca de lo que les rodea estaban equivocadas e inclusive eran "malas".  Aprendieron que ciertos sentimientos no estaban permitidos sentir... y mucho menos expresarlos, dándose casos donde se les castigaba por tenerlos. 

Aunque es común que las personas que se autolesiona hayan sufrido algún tipo de abuso, no todos los que se hacen daño han sufrido abuso. Hay veces, que la invalidación de sentimientos y la falta de una guía para manejar las emociones es suficiente para que se de esta conducta.

Hablando en términos generales, es gente que:

-         se invalidan / aborrecen fuertemente
-         son hipersensibles al rechazo
-         están crónicamente enojados,
casi siempre con ellos mismos
-         tienden a suprimir su enojo
-         tienen niveles muy altos de sentimientos agresivos,
y normalmente o los suprimen
o bien los dirigen hacia ellos mismos
-         son más impulsivos y les falta más control
sobre sus impulsos
-         tienden a actuar de acuerdo a su
estado de ánimo del momento
-         tienden a no planear para el futuro
-         están deprimidos y piensan en el suicidio
o en al auto-destrucción
-         sufren de ansiedad crónica
-         tienden a la irritabilidad
-         no se consideran como hábiles para manejar situaciones difíciles
-        carecen de flexibilidad para
hacer frente a situaciones
-         sienten que no tienen suficiente control
sobre cómo manejan su vida
-         tienden a ser evasivos
-         no se ven como personas con poder o autoridad

Diagnosticando la autolesión

La auto-leisón no se considera como un trastorno en sí mismo, sino que aparece descripta como un síntoma en determinadas patologías. Sin embargo, quienes consideran que debe tratarse como un trastorno en si mismo, resaltan que la conducta de hacerse daño se encuentra en pacientes con más diagnósticos que lo que sugiere el DSM IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales)

A través de entrevistas, la gente que se hace daño de manera reiterativa, han reportado haber sido diagnosticados con depresión, trastorno bipolar, anorexia, bulimia, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno por estrés postraumático, muchos de los trastornos disociativos (incluyendo el trastorno de despersonalización y trastornos disociativos no clasificados en otros apartados), trastornos de ansiedad y pánico, y trastornos del control de los impulsos no clasificados en otros apartados.

Más allá de esto, es válido destacar los trastornos en los que, con mayor frecuencia, la autolesión puede estar presente:

  • Trastorno de Personalidad Limítrofe
  • Trastorno del Estado de Ánimo
  • Trastorno de la Alimentación
  • Trastorno Obsesivo-Compulsivo
  • Trastorno por Estrés Postraumático
  • Trastornos Disociativos
  • Trastornos de Ansiedad y/o Pánico
  • Trastornos de Control de Impulsos no Clasificados en otros Apartados

Superando la autolesión

Aunque parezca una obviedad, es necesario, alguna vez enfrentar lo que se cree insoportable, es la única forma de quitarle el poder que tiene sobre nuestros actos.
El camino a superar el dolor es enfrentarlo cara a cara, sentirlo y tolerarlo, "eso que resultaba incomprensible" irá perdiendo el poder de lastimarte con el tiempo, será sólo un recuerdo con el que se puede convivir.

Para lograrlo, es fundamental construir la tolerancia a la angustia y al miedo. La posibilidad de compartir los miedos, temores, vergüenzas, y tristezas, ponerlos en palabras, ayuda a superar la autolesión.

Hay diferentes tipos de terapia psicológica que se han desarrollado y se siguen desarrollando, para ayudar a los que se hacen daño aprender nuevos mecanismos que les permitan manejar sus emociones, y así enseñarles técnicas apropiadas como alternativas a la autolesión.  Este trabajo terapéutico se basa en que una vez que el paciente entiende sus patrones de auto-violencia y se estabiliza, entonces se puede empezar a trabajar con los problemas que subyacen a la autolesión.
 
Esto no implica que se deba obligar a los pacientes a no hacerse daño.  Cualquier intento de reducir o controlar la cantidad de autolesiones que una persona se hace, debe de estar basada en el deseo del paciente en emprender el difícil trabajo que es controlar o parar el auto-daño. 

Tengamos en cuenta, que para quienes se autoagreden resulta muy difícil dejar de hacerlo, en general por alguna de estas causas:

-Les sirve, aunque no resuelve el problema.
-Siente a la autoagresión como una amiga, una salvadora
-No conocen otra forma de manejar los sentimientos que los aungustiantanto, al punto de resultarles insoportables

La autolesión evoca muchas emociones incómodas en la persona que no lo hace: repulsión, enojo, miedo, disgusto, entre otros. 

No todos los profesionales están capacitados para ofrecer ayuda. En ese sentido es importante resaltar que , si un profesional no se siente capaz de manejar sus propias emociones a cerca de la autolesión, entonces tiene la obligación a sí mismo y al paciente de derivarlo con otro que pueda hacer el trabajo.  Además, tiene la responsabilidad de estar seguro que el paciente entiende que el derivarlo es debido a su propia incapacidad de manejar la autolesión, y no con ninguna posible singularidad del paciente.

 

Un dato a tener en cuenta

Uno de cada 10 ó 15 adolescentes del Reino Unido se hace daño deliberadamente y a escondidas para superar la ansiedad, según el informe Truth Hurts , realizado por el gobierno británico a jóvenes de entre 11 y 25 años. Los que buscan ayuda se encuentran con el ridículo y el desprecio, de ahí que lo lleven en secreto. Por este motivo, se cree que las cifras están infravaloradas . Es decir, que en un aula de 40, puede que haya más de cuatro que se corten, se quemen, se arañen, se muerdan, ... para aliviar su ansiedad, y sin que nadie lo sepa



Los Góticos

Hay ciertas tribus urbanas que parecen tolerar o favorecer los comportamientos de autolesión. Un ejemplo son los góticos, una subcultura que arrancó en los años 80 a raíz del movimiento post-punk y que resurgió a mediados de los años 90. Sus seguidores visten de negro, se blanquean el rostro y lucen iconos como calaveras o cruces.
Unos científicos de la Universidad de Glasgow entrevistaron recientemente a 1258 adolescentes a los 11, 13, 14 y 19 años. De los que se consideraban góticos, el 54% se había autolesionado y el 47% había tratado de suicidarse. Sin embargo, la mayoría de los que se autolesionaron, lo hicieron a los 12 o 13 años y no se hicieron góticos hasta un par de años después. El estudio se publicó el mes pasado en el British Medical Journal.


Técnicas de Distracción

La mayoría de los jóvenes consultados para el informe Truth Hurts dijo que tenía alguna técnica para distraerse que le hacía olvidar las ganas de autolesionarse. Las más populares eran:
— Usar un bolígrafo rojo para marcar en lugar de cortar
— Golpear una bolsa de boxeo para liberar la rabia y la frustración
— Ejercicio físico
— Hacer mucho ruido, tanto con instrumentos musicales como golpeando cacerolas
— Escribir los sentimientos negativos en un papel y después hacerlo pedazos
— Escribir un diario
— Hablar con un amigo (no necesariamente sobre autolesión)
— Crear un collage o algún trabajo artístico
— Buscar información en Internet
— Sostener cubitos de hielo en la mano hasta que se derritan


Autolesiones por género

Considerando la dificultad para calcular el predominio de la autolesión, no es sorprendente que las diferencias de género para este comportamiento sean igualmente cuestionables.
Algunos investigadores creen que el número de hombres y mujeres que se autolesionan es casi igual. En las salas de emergencia de los hospitales parece no haber ninguna diferencia significativa de género en cuanto a las autolesiones físicas realizadas deliberadamente. Sin embargo, debido a que la mayoría de las personas que buscan tratamiento psicoterapéutico son mujeres, y a que la mayor parte de lo que sabemos sobre cualquier tipo de trastorno psicológico deriva de tales entornos, las mujeres que se autolesionan pueden ser identificadas más a menudo que los hombres.
De manera similar, debido a que los hombres son mayoría en las prisiones, la autolesión es advertida más en hombres
que en mujeres internas
en tales entornos.
Es evidente que el entorno en el cual se identifica la autolesión desempeña un papel primordial en las diferencias observadas entre los géneros.
En general, sin embargo, parece que tanto hombres como mujeres se autolesionan con igual frecuencia.
Otros investigadores piensan que la incidencia es mayor en las mujeres que en lo hombres
.


Los neurotransmisores ¿Tienen algo que ver?

Así como se ha visto que la manera en que el cerebro utiliza la serotonina juega un papel en la depresión, algunos científicos piensan que problemas con el sistema de la serotonina puede predisponer a algunas personas hacerse daño, haciéndolas ser un tanto más agresivas e impulsivas que la mayoría de la población.
La tendencia hacia el impulso de agresión, combinada con la creencia que las emociones están mal o equivocadas, puede llevar a voltear la agresión hacia uno mismo.  Y una vez que la persona se hace daño, se da cuenta que esta conducta reduce su nivel de tensión y el ciclo comienza. 


¿Se evitar el daño cuando aparece este impulso?

Hay varias estrategias que se pueden utilizar para cuando se está en un momento de crisis y te surge la necesidad de hacerte daño. Una estrategia que me ha funcionado es el hacer cualquier cosa que no sea hacerme daño y que produzca una sensación intensa: agarrar hielo con la mano y apachurrarlo, tomar una ducha bien fría o un baño calientito, morder un chile verde, ponerte algún perfume fuerte debajo de la nariz, etc.
El hacer corresponder una emoción a una acción es algo que puede ser muy útil.


Fuentes de Información

La información referente a la Enfermedad fue tomada de datos suministrados en n Gran Bretaña, por la Mental Health Foundation y la Camelot Foundation , y el informe Truth Hurt se puede descargar gratuitamente en www.selfharmuk.org/

La información específica de las autolesiones fue tomada de AL ía es un grupo de psicólogos, maestros, investigadores, padres de familia y voluntarios de México que publican información en:
*
www.autolesion.com para personas que se autolesionan y sus familiares
*El sitio www.autolesion.org para profesionales de la salud mental y física *El sitio de la asociación: www.alia.org.mx

 

    

 


 

 

 

 

La autolesión es probablemente uno de los mecanismos menos conocido, y por lo tanto menos comprendido, que impide a quien lo padece o a su entorno "pedir ayuda" .
Desmitificarlo, ponerlo en palabras, es nuestro pequeño aporte, para allanar este camino.

Fabiana Andrea Mendez

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